Hasta siempre, Darkman.

Pues sí, amigos, llegó el momento de decir adiós.
El blog acaba de cumplir dos años y cada vez lo siento menos mío. He perdido el interés por postear aquí y antes que seguir viendo cómo esta bitácora agoniza de manera patética, prefiero coger los bártulos y comenzar de nuevo en otro sitio que, espero, funcione mejor que este. También he decidido finiquitar mi aportación a Tierra de Cinéfagos por haber perdido también la ilusión de escribir allí y por leer artículos que cada vez se alejan más de mi forma de disfrutar la blogosfera. Me quedo allí a un puñado de amigos a los que deseo toda la suerte del mundo y les dejo mi oferta de seguir ayudándoles cuando necesiten una cabecera nueva o cualquier otro tema de diseño, tanto para el blog colectivo como para sus espacios personales.
Volviendo a Natural High, bien es cierto que no me puedo quejar del número de visitas que ha tenido (no está nada mal tener picos de más de 2000 en un sólo día), pero en un 70% de los casos esas visitas venían buscando dos temas, Anneliese Michel y Tony Jaa, que traté en su momento sin demasiado interés y que se han convertido en los monstruos devoradores del blog. Llegué a un punto en el que perdí el respeto por todos estos lectores casuales que sólo entraban a mirar fotos de un exorcismo real (mea culpa), a ver vídeos de exhibiciones marciales o a mirar tetas. ¿Cuántos entraban a leer? Pocos. Pero a esos pocos (ya sabéis quiénes sois) os quiero, os respeto y a vosotros irá dedicada mi próxima aventura.


Exit the Natural High, enter The Blogthing from Another World

Obviamente, no me iba a quedar sin blog. Me paso a Blogger con un nuevo proyecto con el que espero evolucionar y deshacerme de las cosas que me dejaron de gustar de Natural High o Tierra de Cinéfagos. Se acabó el exceso de fotos, se acabó el sensacionalismo, fuera fichas, adiós a las puntuaciones... The Blogthing (podéis abreviar así, o incluso, si queréis, llamarle "La Blogcosa") será más un blog para leer que para ver, justo lo contrario de lo que estaba haciendo hasta ahora. Por supuesto, no descartaré esos especiales que tanto me gustan dedicados a carátulas o cualquier otro post que necesite las imágenes, pero centrándonos en las reseñas, ahora las tendréis que leer para saber si la película merece la pena o no. ¿Que os parece mal? Pues ya sabéis a quién tenéis que dejar de leer... Eso lo tengo asumido: tal y como planteo el nuevo blog, las visitas bajarán en número, pero ganarán (espero) en tiempo. Entrará menos gente, pero entrarán a leer, que es lo que me importa. Y si encima comentan y se crea diálogo, el plan habrá funcionado de manera correcta.

Quizá peque de ambicioso. Quizá me pegue un hostión del quince y me tenga que tragar mis propósitos sin agua. Pero no voy a volver llorando y suplicando visitas. Ahora mismo, si quisiera, podría dedicar un reportaje a ese vídeo tan enfermizo de 'Obedece a la Morsa' y esto se me llenaría de lectores fanáticos en busca de morbo y gilipolleces. Pero ya no me interesa. Busco otra cosa: ante todo volver a divertirme con esto, pero también hacer un blog que no parezca el patio de un manicomio o el ejercicio primerizo de un quinceañero que acaba de descubrir cómo se pueden subir vídeos del youtube.

No es que me vaya a poner serio, sólo quiero hacer las cosas bien. Pero tampoco quiero perder todo lo que escribí aquí, así que recuperaré los posts que crea oportunos y los trasladaré al nuevo blog. Eso sí, adecuándolos visualmente al nuevo formato y corrigiendo las insensateces que, con toda seguridad, vaya leyendo al repasarlos. Iré pasando cositas poco a poco y colaré entre medias reseñas y artículos nuevos, así que permaneced atentos.

Voy cerrando esto. Mis más sinceras gracias a todos los que os habéis molestado en leerme, habéis dejado comentarios y me habéis enlazado. Esto de la blogosfera no tiene sentido para mí si no es con feedback. No os puedo mencionar a todos, pero sí quiero destacar varios nombres: mis ex-compañeros en Tierra (los actuales, Chico Viejo, Kitano, Snake, Stan y Karelia, y los que fueron), el Maestro Panzetero (que me ha ayudado a recuperar la ilusión por hacer cosas nuevas y rescatar otras que tenía olvidadas) y ese dúo de gurús personales en los que, igual sin quererlo ni saberlo ellos, se han convertido para mí John Tones y Viruete (te debo una visita, Jose), a quienes considero padrinos espirituales de The Blogthing from Another World por haberme dado el último empujón que necesitaba para dar el paso.

¡Nos leemos en The Blogthing!