Érase una vez que el New Jack Swing estaba de moda, la gente admiraba a Bobby Brown y las superproducciones con efectos especiales y humor de Hollywood podían estar protagonizadas por cuasi cuarentones (en realidad, Ernie Hudson y Harold Ramis ya los habían cumplido en el 89, año de la peli, y Murray y Akroyd estaban a punto de hacerlo) que difícilmente podrían estar en el póster central de la Super-Pop de nuestros días. Tanto ha cambiado el mundo en apenas 20 años que todo esto que he presentado ya no es más que alimento para nostálgicos como nosotros, retrófagos benevolentes que utilizamos el pasado para evadirnos de un presente extraño y no pensar demasiado en un futuro que se intuye oscuro. El mundo quedó destinado al apocalipsis en el momento en el que Bill Murray se puso serio, así que preparaos para el holocausto y meteos en un búnker con vuestras mejores copias de El pelotón chiflado, La pequeña tienda de los horrores y las dos partes de Cazafantasmas. Ay, no sé qué tienen estas pelis de Ghostbusters que me ponen apocalíptico perdido... Dadle al play y permitid que me pegue unos cuantos cabezazos contra la pared, a ver si me despejo...
"Hmm... es la última vez que derrapo con la cabeza"