No sé vosotros, pero yo fui al cine esperando ver un festival de artes marciales y chicas espectaculares y eso fue justamente lo que me encontré. Hay películas en las que uno entra esperando ver actuaciones de lujo o un guión elaborado al maximo, pero no nos engañemos, buscarle esos elementos (y otros) a una cinta cuyo único propósito es llenar el ojo del espectador mediante primeros planos de culos femeninos y de apañadas coreografías de lucha es poco menos que inútil.
Habrá quien me discuta esto, quien diga que el cine necesariamente tiene que ser arte además de entretenimiento. Muy bien, vale, de acuerdo. Pero... ¿verdad que uno no puede ver a Jaime Pressly partiéndole los piños a un grupo de chinos vestida sólo con unos shorts y un bikini en una peli de Manoel de Oliveira? Pues eso, que cada uno a lo suyo, y si os mola el cine de evasión hecho con buen gusto, no dejéis de echarle un vistazo a esta peli y, por supuesto, a su correspondiente reseña.