Alguno de vosotros, estimados lectores, ya me ha preguntado dónde me he metido durante las últimas semanas. Quizá algunos otros hayan pensado que definitivamente habría abandonado un blog en el que cada vez publicaba menos artículos. Pero no se trata de esto. El hecho de haberme convertido en blogminguero (palabro que acuño desde ya para referirme a los blogueros de fin de semana) no se debe a otra cosa que al hecho de haber encontrado trabajo. Sí, amigos, se acabó el tiempo libre de ser únicamente estudiante y trabajador veraniego. A partir de ahora, y si las cosas no se tuercen, ya tengo la obligación de levantarme temprano y pasarme la mitad del día fuera de casa, con la inevitable pena de mi ordenador, cuyo teclado me ha escrito esta mañana al encenderlo el emotivo mensaje de "te echo de menos" de manera autómata.
Pero no me quejo. Al fin y al cabo esto es la vida real y sabía que de un momento a otro tenía que dar el paso hacia las responsabilidades permanentes y con horario de invierno. Y ojala que así sea por mucho tiempo, porque soy uno de esos escasos afortunados que pueden decir que se lo pasan bien en su puesto de trabajo.
Pero... ¿qué es esto de ExtremaPrecios? Pues se trata ni más ni menos que del primer portal de internet que ha nacido con la intención de apoyar al pequeño y mediano comercio, ofreciendo una herramienta asequible y eficaz a las PYMES de toda la región extremeña (y quizá en un futuro, a las de toda España) para dar a conocer sus productos y sus establecimientos, intentando demostrar que en no pocas ocasiones los precios que podemos encontrar en las tiendas de toda la vida son tanto o más competitivos que los que poseen las grandes superficies y franquicias. Quizá el proyecto sea algo quijotesco en el sentido de intentar plantar cara a un fenómeno imparable, pero lo que tenemos claro es que si no nos movemos y hacemos algo, el cierre progresivo de los negocios familiares va a ser la tónica general en el pequeño comercio durante los próximos años, acentuándose lo que viene siendo algo evidente desde hace ya bastante tiempo. Pero no ofrecemos únicamente publicidad a través del portal, sino también una serie de ventajas económicas y logísticas al facilitar a nuestros asociados negociaciones con empresas de seguros, de reformas, de mensajería o de recursos informáticos, con una reducción de tarifas de las que pueden beneficiarse gracias al pago de una insignificante cuota mensual.
Pero tranquil@s, que no quiero convertir esto en un publi-reportaje. Lo que sí voy a contaros es cómo es mi día a día desde hace tres semanas: consiste básicamente en ir tienda por tienda (algunas con cita previa, otras veces a la aventura), pateándome Badajoz con un maletín (de momento estamos centrados en la capital, aunque pronto nos expandiremos a los pueblos) e intentando hacer ver a los propietarios de pequeños negocios que estamos juntos en este proyecto y que le ofrecemos una ayuda que no todos están dispuestos a dar a un precio regalado. En ocasiones te encuentras con malas caras, con gente desconfiada (y no me extraña que lo estén, con tanto aprovechado que anda suelto por ahí), pero otras veces es un auténtico placer pasarte el día dialogando con buena gente, conociendo personas interesantes y descubriendo cada día una ciudad que creía conocer pero de la que sólo había visto un puñado de sitios. Y será aún mejor cuando comencemos a visitar pueblos que siempre han estado al alcance de mi mano pero que nunca he visitado. Y en cuanto al ambiente de trabajo... una gozada. Somos pocos, es una empresa recién nacida, pero comparto trabajo con personas excelentes que me han deparado agradables sorpresas. Todo dicho sin el menor atisbo de peloteo, que quede claro...
Esperemos que el proyecto prospere, que la gente comprenda las ventajas que tiene asociarse del mismo modo que la Junta de Extremadura confió en la viabilidad de la idea y mostró su apoyo rápidamente, igual que los organizadores de los premios NEEx, quienes decidieron que ExtremaPrecios merecía estar entre los finalistas de este año (a fecha de hoy, desconocemos aún cuál ha sido el resultado). En unos días es posible que todo esté un poco más relajado (tras la vorágine de la presentación de estos premios y de nuestra presencia en la 2ª Feria de Empresas Tecnológicas celebrada recientemente) y pueda volver a tener un ritmo sostenible de publicaciones en el blog. Y si no es así, ya sabéis que será porque estamos de trabajo hasta arriba, lo cual no deja de ser bueno.

De izquierda a derecha: José Lorenzo, María Eugenia, Juan José, María Elena, Pedro José (un servidor) y Mari Trini. ¿Tendrá que ver la coincidencia de nombres con el hecho de que acabemos trabajando juntos?