Little Tokyo - Ataque Frontal

(Showdown in Little Tokyo. USA, 1991) Director: Mark L. Lester. Productores: Mark L. Lester, Martin E. Caan. Productor Asociado: John C. Broderick. Guión: Stephen Glantz & Caliope Brattlestreet. Música: David Michael Frank. Fotografía: Mark Irwin. Montaje: Steven Kemper, Robert A. Ferretti. Reparto: Dolph Lundgren, Brandon Lee, Cary-Hiroyuki Tagawa, Tia Carrere, Toshishiro Obata, Philip Tan, Rodney Kageyama, Ernie Lively, Renee Griffin, Reid Asato, Takayo Fischer. Duración: 75 minutos.

En los comentarios de mi anterior post, dedicado a la cinta Hard Corps, el inquieto y reivindicativo Spike Mandrake me decía esto: "¡A ver si te animas a hacer una reseña de Little Tokyo, Ataque Frontal!". En alguna otra ocasión, más amigos de este blog han solicitado algo concreto a través de sus comentarios, pero por falta de memoria o por el síndrome de "a-ver-si-me-acuerdo-y-lo-hago", o sea, pura pereza, al final no siempre he atendido a vuestras solicitudes. Así que hoy que tengo la tarde libre, no voy a dejar pasar la oportunidad de hablar de una de esas pelis de hostias que se producían como churros durante la época dorada del cine de acción, es decir, los años 80 y principios de los 90. Como suelo decir, hoy en día nos hemos vuelto algo exclusivos y estamos acostumbrados a ver cosas refinadas y todo eso, incluso en el campo de la acción, pero eso no quita que luego sea el primero en defender a capa y espada este tipo de películas que pueden no ser el cúlmen del Séptimo Arte, pero que nos han proporcionado horas y horas y horas de placer delante del vídeo. Lo que vamos a encontrar en Little Tokyo - Ataque Frontal es artes marciales, tiros, chistes malos, yakuzas y tetas. No hay más. Si creeis que ésta no es vuestra película, no sigáis leyendo. Sin embargo, si a vosotros también os causa un escalofrío de placer cinéfago el pronunciar seguidos estos tres nombres, Mark Lester, Dolph Lundgren y Brandon Lee, es que estáis en el sitio correcto. Si encima sabéis quién es Cary-Hiroyuki Tagawa sin necesidad de ver ninguna foto y sois fans de Tia Carrere, preparaos para pasar un buen ratito (espero) recordando esta película que muchos hemos visto, pero que no todos recuerdan. Bienvenidos a Little Tokyo.

Mark L. Lester es uno de esos artesanos de los que todos hemos visto unas cuantas pelis, pero cuyo nombre no está demasiado grabado en nuestras mentes. De su filmografía (que últimamente está llena de telefilmes sin interés) salvaría unos cuantos títulos que me acompañaron durante mi niñez: Curso 1984, Curso 1999 y Commando (sí, amigos, la del Schwarzenegger), aunque tiene algunas otras más o menos populares (mirad su filmografía aquí). En cuanto a los protagonistas, todos sabemos quiénes son y cuáles han sido sus trayectorias: Dolph Lundgren sobrevive haciendo mediocres direct-to-video, Brandon Lee está muerto, Tia Carrere sale en Tele 5 haciendo de Cazatesoros y Cary-Hiroyuki Tagawa más o menos como Lundgren, sólo que de vez en cuando le llaman para salir en superproducciones como secundario resultón. ¿Que no sabeis quién es? Venga... va... os pongo un par de fotos:


1991 fue su año: estrenó Little Tokyo, Arma Perfecta y Kickboxer 2. Vaya crack. Mi problema es que no sé si digo esto con ironía o qué, porque la verdad es que las tres pelis me gustan...
En lo que respecta al argumento, aquí es lo de menos. Lundgren hace de un poli americano criado en Japón, con lo cual es pacífico, místico y todo eso... hasta que llega el momento de liarse a puños y a tiros, claro. Por su parte, Lee hace de un japonés criado en Estados Unidos, así que en lugar de criar bonsais sus pasiones son los coches, los centros comerciales y la comida basura. Y aquí acaba la gracia necesaria en toda buddy movie que se precie para presentar a dos personajes opuestos que no tendrán más remedio que acabar por llevarse bien si quieren sobrevivir a su misión. Que es... pues nada más y nada menos que enfrentarse a la Yakuza, la mafia japonesa, que planea implantarse con fuerza en Los Angeles para ampliar horizontes (como Takeshi Kitano en Brother, pero a lo bestia). ¿Y qué pinta Tia Carrere en todo esto? Pues es una chica a la que los protas salvan de la Yakuza y que acaba enrollándose con Lundgren (maldito...). El resto ya os lo sabéis, pero no por ello deja de ser disfrutable.
Nada más empezar la película se produce uno de los momentos más gloriosos de la historia del cine de acción de serie B, aquel el que un puñado de nipones a bordo de un Cadillac intentan atropellar a Lundgren y éste salta el coche como si estuviera dentro de Matrix. Os dejo la secuencia foto a foto, que merece la pena:











¡¡¡¿¿¿Cómo???!!! ¿Trampolín? Pues sí, amigos, vamos a rebobinar como si estuviéramos en una peli de M. Night Shyamalan y vamos a ver dónde estaba el truco.

Pero, en fin, sigamos con la peli, tras este paréntesis revelador (ejem...). Ojito a cómo se devanaron los sesos los guionistas (porque encima eran dos): en la siguiente escena, Chris Kenner (Lundgren) está comiendo tranquilamente en un restaurante japonés, ligando con la madura propietaria o algo así, cuando aparecen en la puerta justo los mismos japos que la noche anterior estuvieron a punto de hacerle papilla (se ve que Little Tokyo tiene que ser muy pequeño). Y, justo cuando uno de los japoneses sale volando por una ventana, pasaba por allí, así, como quien no quiere la cosa, el otro prota de la peli, Johnny Murata (Lee), quien no tardará en unirse a la pelea y a enfrentarse a Lundgren en una breve pelea. Así que ambos se apuntan a la vez y gritan al unísino "'¡Policía, quieto!". Jajajajaja, qué risa, madre mía. Supongo que los guionistas estaban obligados a meter como fuera una pelea entre ambos y no se les ocurrió mejor modo que este, así que aceptaremos barco como animal acuático.

Otro de los afortunados momentos de "comedia" que aparecen el guión viene a los pocos minutos: cuando entran en comisaría, todos le dan poco menos que el pésame a Murata. El chaval se queda extrañado, así que Kenner finalmente le dice "Estos son mis ex-compañeros"... También por esta parte de la historia somos testigos de un flashback en el que vemos cómo el personaje interpretado por Tagawa (llamado Yoshida) fue quien mató a los padres de Kenner, con lo cual seguimos hilando fino en la relación entre los personajes, totalmente basada en los tópicos más trillados pero... ey, esto es una serie B de acción, ¿qué más queremos?. Hay dos modos de analizar estas películas: de un modo serio y beligerante, que es lo fácil (porque a poco que uno haya visto buen cine, volver a estas celebraciones de adrenalina le suponen reencontrarse con los recursos de guión más facilones y esquemáticos), o de manera jovial y benévola, celebrando sus defectos y manierismos como algo encomiable. Lógicamente, vosotros ya sabéis a cual de los dos grupos de espectadores críticos pertenezco, así que estoy pensando que seguir analizando punto por punto todas estas "trabas" no nos llega a ninguna parte más que a una especie de pedantería freak con la que no comulgo demasiado. Por lo tanto, vamos a limitarnos a destacar los puntos fuertes del largometraje y ya está, lo que los angloparlantes llaman highlights de la función. Espero que no sea una decisión equivocada (y que os sirva como muestra de lo anárquico que puedo ser a veces cuando escribo, al no seguir ninguna estructura previa...).
- Angel (Renee Griffin), habla más de la cuenta sobre los tejemanejes de Yoshida y para intentar resarcirse no se le ocurre otra cosa que realizarle favores sexuales en una habitación llega de Yakuzas. La chica, que además es yonqui, perderá la cabeza... literalmente. En la peli apenas da tiempo a apreciarlo, así que os dejo congelada la imagen del maniquí sangriento.



Aquí sale una cara conocida... ¡la madre del Príncipe de Bel-Air!

- Lundgren y Lee van a un club de japoneses llamado Bonsai y se encuentran una forma muy curiosa de comer sushi. Antes de liarse a hostias, claro... Por cierto, yo diría que algunos de los extras que salen aquí peleando ya los habían matado antes, pero también lo dejaremos pasar... De todos modos, la escena es importante no sólo por ver a japonesas haciendo sumo con las tetas al aire, sino porque se produce el primer encuentro entre los protagonistas y Yoshida, y conocen a Minako (Tia Carrere) en una secuencia que me recuerda a aquella en la que Torrente conocía al amor de su vida en la forma de Inés Sastre.




- Minako ha sido violada por Yoshida, así que la única salida que le queda para no perder el honor es cometer un seppuku. Por suerte para ella (y para los espectadores), Kenner y Murata están por allí cerca y evitan la tragedia. Nueva escena de acción al canto, en lo que ya se convierte en la estructura definitiva de la película: unos tres minutos de diálogos y unos cinco de acción, y así sucesivamente todo el metraje (que, por cierto, no se alarga ni siquiera hasta llegar a la hora y veinte, lo cual es muy de agradecer cuando no se tiene mucho que contar aparte de las explosiones y las peleas). Aquí nos encontramos con otro de esos momentos gloriosos por los que esta película es recordada con especial cariño por algunos: aquel en el que, para evitar ser abatido, Kenner vuelca un coche con sus propias manos para utilizarlo como escudo. Me imagino a Lundgren cambiando una rueda: con una mano levanta el coche y con la otra hace el resto. Magnífico.



- Ahora nos vamos a unas termas, donde tienen lugar algunos de los momentos más violentos de la cinta. La frase que le suelta Kenner a Yoshida no tiene precio: "Vístete ahora mismo... o dame una excusa para matarte".



- Y llegamos a una de las escenas más celebradas por la chiquillada de entonces: aquella en la que Minako se desnuda para bañarse con Kenner y echan uno de los polvetes más fugaces de la historia del cine de acción (de nuevo, se me ocurre comparar la rapidez de Kenner con... José Luis Torrente). Y menos mal que acaba pronto, que si no los malos le pillan en pleno acto (igual los guionistas, siguiendo esa lógica de la casualidad que inunda todo el libreto, idearon la celeridad de Kenner en la cama precisamente para esto).Otra escenita de tiros. Ya de paso, tenemos uno de esos momentos que contribuyen a la percepción popular de que las buddy movies suelen tener un puntito homófilo nada disimulado: antes de enfrentarse a sus enemigos, Murata le dice a Kenner "Oye... por si nos matan, te diré una cosa: tienes el pene más grande que he visto en mi vida".



- Y, ¿qué ocurre si mezclamos acupuntura con electricidad? Pues, una putada para las cobayas del experimento, en este caso Kenner y Murata. Las escenas en las que los héroes son torturados siempre nos han aportado momentos de placer (suena irónico, pero es así). Así, a bote pronto, me vienen a la cabeza las de Mel Gibson en Arma Letal, Stephen Baldwin en Fugitivos Encadenados (con la muerte de los mil cortes), Sylvester Stallone en Rambo - Acorralado, 2ª parte, Geena Davis en Memoria Letal, Jean-Claude Van Damme en Cyborg o Bruce Willis en El último boy-scout, pero seguro que hay muchas más que me dejo en el olvido.

- Dados por muertos, Murata y Kenner, Kenner y Murata, tienen tiempo para trabajar en un plan maquiavélico: les permitirán creer que están en el más allá, para luego hacer una reaparición espectacular cargados de armas en la fábrica de cerveza que Yoshida utiliza como tapadera para producir "droja". Y otro agradable tópico de los que abundan mucho en el cine de acción: el clímax final ambientado en una fábrica/fundición/caldera de lo que sea, como enTerminator, En tierra peligrosa, Dragons Forever o... Muñeco Diabólico 2 (¡qué grande es esa peli!). Aunque aquí, ya modo de "novedad" tenemos un extra, una especie de bonustrack en la que la acción se prolonga un poquito más allá y enfrenta a Kenner contra Yoshida en medio de un desfile (que, ooootra vez, casualmente pasaba por allí...). Llegado a este punto, creo que será mejor que nos detengamos aquí antes de que os cuente hasta cómo se cargan a Yoshida... Eso ya tendréis que verlo por vuestra cuenta...



Espero que la reseña te haya gustado, Spike. Por mi parte, puedo asegurar que me he divertido rescatando este "clásico moderno" del cine de machotes violentos.

Lo mejor: Que no da respiro.
Lo peor: Que el cine de acción haya cambiado tanto (y a peor) desde entonces.
Calificación: 6 / 10
Y un regalito para los fans de Tia Carrere, que apenas ha salido en las fotos:

Si en Cazatesoros saliera así, igual hasta me planteaba verla.













Victor dijo
Diosss creia q esta pelicula se tenia olvidada¡¡¡para mí es de las mejores peliculas de acción que he visto , en cuanto ambiente japonés-americano. Desde pequeño he adorado esta pequeña joya, no me canso de verla, tambien gracias a su corta duración y a su alto contenido de acción y entretenimiento. Hace poco me encontré con la sopresa de encontrarla en dvd y x solo 5 euros¡¡¡asi q no me lo pense ni dos veces.
Para mí este es el mejor papel de Dolph Langer, le pega bastante ha cer un poco de policia duro y chulito a la vez. En cuanto a Brandon Lee, pues en cambio hace de un polícia mas normalito y que te hace reir a veces.
Los personajes en general estan bastante bien, sobre todo Yoshida. Es de los mejores villanos que he visto en una película, la coleta le da una personalidad única.
Tiene muchas escenas que destacar, pero me encanta la de los baños, cuando Kenner pelea con un luchador de sumo, sobre todo cuando estan dentro del agua.
Genial película, os la recomiendo.
Le doy un 8 alto¡¡
11 Septiembre 2006 | 12:00 AM