Hard Corps (Los Protectores)

(The Hard Corps. Reino Unido/Alemania/Rumanía/Canadá, 2006 ) Director: Sheldon Lettich. Productor: David Bixler, Brad Krevoy, Donald Kushner, Vlad Paunescu, David Ralph, Gerhard Schmidt, Vicki Sotheran, Pierre Spengler. Productor Asociado: David Alvarado, Kathy Brayton, Richard Turner. Productor Ejecutivo: Eugene Van Varenberg. Guión: Sheldon Lettich & George Saunders. Música: Joseph Metcalfe. Fotografía: Douglas Milsome. Montaje: Matthew Booth. Reparto: Jean-Claude Van Damme, Vivica A. Fox, Raz Adoti, Peter Bryant, Mark Griffin, Ron Selmour, Aaron Au, Ron Bottita, Viv Leacock, Sharon Amos, Adrian Holmes, Nneka Croal. Duración: 110 minutos.

Las primeras imágenes de Hard Corps nos llevan a un hospital de veteranos de guerra en el que vemos a un puñado de excombatientes con taras físicas o psicológicas, todo acompañado de una música triste y una presentación del personaje protagonista que lo aleja del héroe invulnerable. No es el arranque típico de una producción cargada de acción en la que los tiros importan más que las palabras, pero es que la película que tenemos entre manos es todo lo contrario a eso. Hard Corps (que es como será estrenada en DVD en España, aunque algunos aseguran que llevará entre paréntesis la coletilla "Los protectores"), nueva colaboración de la estrella belga con el director Sheldon Lettich (de la que ya hablamos en este blog), es una cinta tranquila y elegante, alejada tanto de la oscuridad malsana de la superior Justa Venganza como del desenfreno camp de Sin Control, por citar dos de sus trabajos más recientes, y, desde luego, un adelanto considerable con respecto a su anterior film, la aburrida En territorio enemigo. Y menos mal, porque después de la decepción que me produjo aquella, casi esperaba Hard Corps con una mezcla de ilusión y miedo, temeroso de que la chispa de Van Damme se hubiera extinguido para mí definitivamente, (cosa que sí ha ocurrido para muchos...). Por suerte, aquí tenemos a un Van Damme algo recuperado, más enérgico y disfrutando de un papel al que consigue dar unos matices que enriquecen su interpretación algo más allá de lo requerido en cualquier serie B de acción del montón.


Interpreta a Philippe Sauvage, un veterano de guerra que se encuentra recluído en un hospital militar debido a problemas psicológicos causados por una masacre que presenció en Irak y de la que le hicieron sentir responsable. Su amigo Clarence Bowden (Julian Christopher) le saca de allí y le ofrece un trabajo: ser su compañero para formar un equipo de seguridad que proteja a un antiguo famoso boxeador, Wayne Barclay (Raz Adoti), ahora convertido en un importante hombre de negocios asediado por Terrell Singletery (Viv Leacock), un magnate del hip hop con asuntos turbios que fue encarcelado gracias a las pruebas presentadas por Barclay, y que ahora acaba de salir de la cárcel clamando venganza. Pero aquí no acaba el culebrón, ya que en uno de los intentos de Singletery por acabar con Barclay resulta muerto Bowden, con lo que el trabajo se convierte para Sauvage en un asunto personal. A partir de entonces su deber es organizar un grupo de "protectores" para Barclay, ayudado por un antiguo compañero de armas, Casey Bledsoe (Mark Griffin). En medio de todo este jaleo, Sauvage se verá progresivamente más atraído hacia la hermana de su protegido, Tamara Barclay (Vivica A. Fox), quien también muestra interés hacia el guardaespaldas a pesar de las reticencias de su hermano. Y más cosas ocurren en Hard Corps, prueba de que esta vez los guionistas se han preocupado por representar a un grupo heterogéneo de personajes en lugar de centrarse únicamente en la figura de un héroe impoluto. Aquí Van Damme no aparece en cada plano de la cinta, y su personaje no es el único que tiene pasado, así que no es de extrañar que la película se prolongue hasta los 110 minutos, atípicos para una producción directa a vídeo de este género y la duración más larga que haya tenido ninguno de los trabajos previos de Van Damme como protagonista. Lettich se toma su tiempo para presentar los personajes y los futuros conflictos, dedica escenas largas a dejarles hablar y conocerse, a presentar sus recuerdos y traumas también a la platea, y cuando todas las cartas están encima de la mesa es cuando comienza la acción. Lo curioso es que, por culpa de la falta de presupuesto, las escenas en teoría más espectaculares no funcionan como deberían hacerlo.




Y es que 14 millones de dólares se quedan escasos incluso para una cinta de Van Damme (cuyos presupuestos suelen rondar los 20 millones), a pesar de que Justa Venganza costó lo mismo y lucía muchísimo mejor en los momentos de acción. Pero claro, aquella fue rodada en Sudáfrica y ésta ha sido filmada en buena parte en Canadá, con coches lujosos, abundancia de extras en algunas escenas y en escenarios pretendidamente caros. Si bien la fotografía luce bastante bien, otros aspectos como las localizaciones y la banda sonora quedan apagados, carentes de fuerza, por no hablar del montaje de algunas escenas de acción, en las que es más que evidente que no tenían el dinero suficiente para desarrollarlas como estaban en el guión o, al menos, no todo lo bien que podrían estar sobre el papel. Pongamos por ejemplo la primera escena de acción, en la que un grupo de gangsters pagados por Singletery intentan acabar con Wayne Barclay a la salida de un club de Hip Hop. Para empezar, la música en el club es algo inverosímil, ya que es música instrumental que no cuadra con lo requerido, que sería un tema de rap cantado (como luego se escuchan en otras escenas), y que no es más que música incidental compuesta para la película. A la salida del club, en el que periodistas y fans esperan a Barclay, los gangsters se acercan en un coche e inician un tiroteo contra los presentes, a lo que Sauvage y Bowden responden sacando automáticas de sus gabardinas y abriendo fuego contra sus enemigos. Así, sobre el papel, la idea es buena y hasta podríamos pensar que sería espectacular (un tiroteo en plena calle, con ametralladoras y pistolas, un coche estrellándose contra otro, etc.), pero la realidad es bien diferente: a la salida del local apenas hay media docena de extras haciendose pasar por fans o periodistas, el coche que se estrella ya está abollado previamente (me arriesgaría a decir que tuvieron que repetir ese plano y sólo tenían un coche para destrozar, de ahí que monten la colisión con un plano rápido que, no obstante, no se me escapó) y el tiroteo se basa en planos/contraplanos de Sauvage y Bowden contra los malos. Luego se acerca Sauvage al coche de los gangsters, se carga ados que intentan escapar y ya está. Ahí queda todo. No es ya que la escena sea inverosímil (Van Damme no tiene nada delante que le protega de las balas con las que le acribillan, pero "sorprendentemente" los proyectiles sólo impactan en la ventanilla del coche de Barclay y en el cuello de Bowden...), sino que sufre de una falta de estilo o espectacularidad bastante evidente. Pero lo más grave es que casi todas las (pocas) escenas de acción de la cinta son de este estilo: claros ejemplos de cómo desperdiciar buenas ideas por falta de dinero y, todo hay que decirlo, de la pericia del director y/o montador (Lettich se mostraba muchísimo más hábil en una película que sólo costó un par de millones más, Doble Impacto). Pero lo peor es el clímax final, un tiroteo flojísimo que parece filmado por un novato, en el que para colmo ni siquiera vemos a Van Damme enfrentándose a algún villano a su altura (tan sólo le da un par de patadas a uno de los villanos, antes de echárselo de comer a los perros...). Hablando de las escenas de lucha, la mejor es sin duda la que enfrenta a Sauvage con Barclay, cuyo motivo y resolución no desvelaré aquí, aunque el montaje tanto de éste como de otros momentos marciales de Hard Corps podrían hacer dudar a muchos seriamente de que sea el propio Jean-Claude el que hace algunos de los movimientos más ágiles (y que me perdonen sus fans, algunos de ellos amigos míos y un grupo entre los que me incluyo, pero aunque en ciertos planos sí que se vea que es él el que está realizando los movimientos, eso de que no se vean las piernas y el rostro de Van Damme en un mismo plano es para mosquearse...). Al menos este combate "amistoso" entre Van Damme y Raz Adoti satisfará a los aficionados al Van Damme de antes, pero más al de las peleas sucias de Lionheart, el luchador (también dirigida por Lettich) que al de Contacto Sangriento o Kickboxer (aquí vemos también al protagonista encima de un ring, pero incomprensiblemente no le hacen pelear, siendo una muestra clara de las muchas ideas desaprovechadas que hay a lo largo del metraje).



De cualquier modo, igual me estoy explicando mal y estáis pensando que la película no me ha gustado o que las escenas de acción son las peores que he visto desde Kárate a muerte en Torremolinos (cinta que, por otro lado, adoro y tendría que comentaros algún día). Más bien, las palabras que utilizaría para describir tanto el conjunto como sus partes serían desaprovechadas y relativamente insatisfactorias. Hard Corps es una película que podría haber dado mucho más de sí con una inyección de dinero de unos 10 millones de dólares más. Lettich ha demostrado previamente que puede montar escenas pirotécnicas y marciales eficaces, Van Damme aún está en forma y tenemos un buen reparto y un guión más que decente. El problema es que todos estos logros quedan minimizados por culpa de las circunstancias. Es como un excelente corredor que no puede aspirar a ganar la carrera porque tiene unas zapatillas defectuosas. Y eso es lo único malo que podría decir sobre ella. Porque, por lo demás, se pasa volando (a pesar de durar veinte minutos más de lo que estamos acostumbrados cuando nos sentamos a ver "una de Van Damme"), los personajes tienen carisma (Van Damme nunca ha tenido aires de estrella engreída, y eso lo demuestra bien dejando que tanto Vivica A. Fox como Raz Adoti se adueñen de muchos minutos de la función, además de los gangsters raperos con afición a los coches grandes, a las tías macizas... y a los perros), y hay escenas en las que la mezcla de suspense, acción y humor funcionan bastante bien (como la inauguración de un complejo deportivo en la que los Hard Corps del título se "estrenan" o la cita de Barclay con una prostituta en la que les tienden una trampa), y los momentos de diálogos no se hacen aburridos (son destacables los tonteos de Sauvage con Tamara o la confesión mutua que mantiene con Wayne). Es una película decente, al fin y al cabo, y mucho más entretenida de lo que podríais pensar a tenor de algunos de los defectos que he sacado a relucir en esta crítica que intenta ser constructiva (y es que, a pesar de considerarme seguidor de Van Damme de toda la vida, soy consciente de que hay que ser objetivo y no dejarse llevar por fanatismos. Y si tengo que darle el suspenso a alguno de sus trabajos no me tiembla el pulso, aunque me joda... como fue el caso de En territorio enemigo). Afortunadamente, no es el caso de Hard Corps, cuyo estreno en España se producirá seguramente en Noviembre, pero que ya está disponible en otros países. Por cierto, el DVD editado en el extranjero no tiene ni un miserable extra (sólo trailers), a pesar de que en IMDb aseguran que se filmó un making of de 45 minutos titulado The Hard Corps: Call to Action. ¿Qué ha pasado con él?.

LO MEJOR: Que la historia engancha y el conjunto es muy disfrutable.
LO PEOR: La falta de garra del clímax final, en el que se echa en falta más presupuesto.
VALORACIÓN: 6'5 / 10
Y como el DVD no trae extras, nosotros los ponemos:

Eso es a lo que yo llamo un balcón con buenas vistas...













JUAN dijo
Hola Pedro tio eres un crackkkkkkkkkkkk!!!!!!! vaya pedazo de articuloooooo en serio es muy bueno me ha gustado mucho tu manera de ver la peli asi tbn la veo yo y es verdad aunke sea superfan ay k ver los fallos y virtudes claro!!! y solo falla por el presupuesto que si no!!! animo pedro y animo a VAN DAMME jeje!!!! espero ansioso TIL DEATH y tu tbn eee jeje!!!
Saludos y sigue asi espero que trabajes de esto en algun lado pork eres muy bueno...animo tioOoOoO
5 Septiembre 2006 | 11:44 PM