La Coctelera

Natural High

15 Agosto 2006

¡Al ataque Kung-Fu Kids!


(The Kung Fu Kids II. Taiwan, 1986) Director: Chen Che Hwa. Productor: Hsu Ben. Director de Artes Marciales: Wang Yue. Productores Ejecutivos: Sun Wai Chun, Lau Ching. Guión: Tomson Group, según una historia de Ku Yun Sin y Chow Kim jin. Fotografía: Choi Chin Ben. Reparto: Chen Shun Yun, Yen Chin Kwok, Cho Ha Foo, Chen Wai Lau, Tam Ai Chen, Dick Wai. Duración: 92 minutos.

Hace ya un par de meses publiqué un post dedicado a las películas de niños peleones y otro especialmente dedicado a la cinta que (creo yo) empezó esta moda: Kung Fu Kids. Según he podido ver en muchos de vuestros comentarios, aún existe bastante gente interesada en la saga (repito que para conseguirlas os pongáis en contacto con Webmovies. Aunque tarde un poco en contestar, seguramente lo hará), así que seguiremos profundizando en la serie ocasionalmente. Ahora toca la segunda parte, ¡Al ataque Kung-Fu Kids!.

Cinta claramente inferior a la primera parte ya desde los cutrecillos créditos iniciales, al menos tiene el valor de continuar la historia más o menos donde la dejamos al final de Kung Fu Kids, con los niños viviendo en Taipei junto a sus abuelos, ahora reconciliados. Misteriosamente, el papel de la hermana ha desaparecido, pero tampoco se le echa mucho de menos que digamos. Será la única vez en la que los cinco personajes principales (los tres niños y los abuelos) repitan personajes en la saga, ya que después de ésta las historias comenzarían a transitar por senderos diferentes e independientes, manteniendo únicamente el protagonismo de los tres chavales.
Aquí, a pesar de que (no sé si únicamente por culpa del doblaje, aunque todo apunta a que así es) los niños tengan otros nombres (algo así como Arnold, Alfred y Albert, creo recordar), los personajes son los mismos y se nos muestra su intento de adaptación al mundo real, con todo lo aburrido que ello implica a su edad: principalmente, tener que ir al colegio... Cosa que no agrada demasiado al abuelo, pero en la que se empeña la abuela. ¿Cómo arreglarlo? Ambos preparan un combate, y quien gane tomará la decisión. Ninguna de las dos posibilidades entusiasma demasiado a los chicos, que se debaten entre volver a las montañas y abandonar las comodidades de la vida de clase acomodada, o si seguir viviendo a cuerpo de rey pero con el handicap de tener que estudiar. Pequeños detalles argumentales que a uno le avanzaban lo mal que lo iba a pasar cuando llegara la madurez. En fin...
Y, hablando de madurez, el abuelo sigue a su rollo: nada más empezar la película vemos cómo sigue entrenando a sus retoños, obligándoles a robar objetos de la habitación de la abuela sin que ésta se entere. La mujer es más lista que el hambre y decide seguir el juego, haciéndose pasar por vampiro. Y si alguna vez habéis visto una cinta de vampiros chinos ya sabéis lo que esto significa: extender los brazos hacia el frente y dar pequeños saltitos con la mirada perdida. Con esta chorrada se nos van unos diez minutos de película y uno comienza a pensar que está delante de una cagada monumental.

"Oh, no... la abuela se ha vuelto a tomar las pastillas de colores"

Pero volvamos a la pelea de la que dependerá el futuro de los muchachos: los abuelos luchan sobre un montón de latas de refrescos esparcidas por el jardín. El primero en tocar el suelo pierde, viéndose obligado a perder el control sobre los nietos y a beberse todas las latas. Emocionante, ¿verdad? Pues no...

"Creo que alguien debería decirles que están haciendo el ridículo, ¿no?"

Hasta aquí uno puede pensar que la película no puede alcanzar cotas más bajas de calidad. Pero estaba equivocado. Lo siguiente es ver a los niños en la escuela, sufriendo un pequeño examen oral, un reconocimiento médico delante de una enfermera gilipollas y las charlas de un par de insoportables, perdón, IN-SO-POR-TA-BLES, maestras (en realidad yo creo que es la misma, sólo que la segunda vez sale con peluca...). Además, a los pobres chiquillos les ponen unas gafapastas horribles y luego les visten de comunión para el primer día de clase. Para seguir jodiendo la historia, los niños hacen el ganso en clases de esgrima y béisbol. Llevamos casi media hora de película y comienzo a sentir un leve impulso que me hace pensar en darle al stop y poner otro DVD en la bandeja. Pero no, sigamos. Al fin y al cabo, estas películas me gustaron mucho de pequeño. La primera me ha vuelto a gustar. Esperemos un poco a ver si se arregla la cosa.


Inventarse un virus infeccioso en un ojo y colocar una chuleta en el parche: una muestra más de la diabólica inteligencia de los guionistas del Tomson Group...

Menos mal que poco después aparece en el colegio un grupo de fugitivos perseguidos por la policía. Más o menos como en la primera parte, la historia va dando tumbos durante un buen rato hasta que por fin aparece una amenaza para los protagonistas. El problema es que en KFK 1 teníamos el aliciente de unos escenarios exóticos y de unos gags resultones, mientras que aquí las situaciones cómicas son de parvulario y los actores secundarios provocan una mezcla de sensaciones entre pena y asco. Pero, ojito, atención a cómo los chicos anulan los planes de los secuestradores: poniendo un pegote de chicle en el cañón de la pistola de uno de ellos y consiguiendo así que el arma le estalle en las manos (¡¡¡¡¡!!!!!). Una prueba más del tono irritantemente infantil que va adquiriendo esta secuela, contrastando con el tono más juvenil (porque tampoco podemos tildarlo de "adulto") de la anterior película. Pero el caso es que, centrándonos en la acción en sí misma, la escena es defendible: no sólo vemos a los especialistas romperse el lomo contra muebles y cristales, sino que también vemos a los niños atreviéndose (seguramente obligados por contrato) a rodar algunos planos peligrosos, otro detalle que hoy sería impensable en una película de acción con niños de por medio. Un cero como una casa para los policías de Taipei, que ve impasible cómo tres renacuajos les salvan el pellejo sin armas ni chalecos antibalas... Por su parte, los niños reciben un homenaje y la imagen se congela con un plano triunfal. ¿Ya está? ¿Se acabó el sufrimiento? En cierta medida sí, porque aquí acaba lo peor de la película y empieza la parte interesante. Lástima que uno tenga que esperar casi cuarenta minutos para que esto ocurra...


"¡Nos hemos coronao! ¡Nos hemos coronao! ¡Nos hemos coronao!"

El abuelo se pone celosón, ya que por lo visto siempre quiso ser una estrella de cine, al ver cómo los niños a los que ha entrenado consiguen reconocimiento público sin que a él se le mencione como su mentor. Así que, tras una discusión con su mujer, decide hacer algo muy típico: irse a tomar un lingotazo. Pero lo mejor es al sitio al que va: un local de apuestas donde pueden presenciar peleas en directo y te sirven chicas en bikini. Allí se encuentra con un viejo amigo al que hace tiempo que no veía. Hagamos una parada. ¿Os habéis fijado en cómo se reconocen los antiguos amigos en las películas de Kung Fu? Se chocan, se miran de manera desafiante y comienzan a darse de hostias. Cuando llevan tres o cuatro golpes se paran y piensan "¡Coño! ¡Si yo te conozco!". O sea, que más que por las caras se reconocen por la forma en que se reparten estopa. Curioso... Y resulta que al abuelo le llamaban "Pequeño Bruce Lee".

Apuestas, luchadores de wrestling, alcohol y chicas ligeras de ropa. ¿Seguro que seguimos en la misma peli?


En el local aparece Lin Chin (lo escribo como suena, vaya), un gangster elegante y apuesto ante el cual el abuelo se hace el chulo demostrando sus habilidades marciales. Craso error, que diría Manuel Jumilla Pandero, ya que a Lin Chin (interpretado por el más o menos familiar Dick Wei) no se le ocurre otra cosa que organizar un combate entre el viejo y un luchador americano con cara de muy pocos amigos y músculos que suenan a rayos láser cuando se tensan (y con Ping-Ao Wei de representante, a quien muchos recordarán como el afeminado traidor de El furor del Dragón). Por lo visto el único que puede vencer a este gigante es el Llama Dorado, pero está retirado por una lesión (o eso quieren que creamos). Así que el abuelo se lanza al ruedo y acepta el desafío, no sólo para ayudar a un amigo que asegura necesitar dinero (y que está metido en el ajo hasta las cejas), sino también para demostrarse que a pesar de que sus nietos sean honrados públicamente él tiene tanto o más mérito como ellos. Qué malas son las crisis que se producen al cumplir años... Es curioso comprobar cómo a partir de la desaparición de los niños en pantalla la película ha mejorado sensiblemente. Pero no es culpa de los niños, ya que ellos obviamente siguen siendo las estrellas de la función, sino que cabría atribuirlo en mayor medida al hecho de que la subtrama que se abre a partir de esta peripecia es un pelín más adulta e interesante. Seguro que cuando era pequeño esta era la parte que menos me gustaba...

Ya les gustaría a los del Pressing Catch de ahora tener unos luchadores con este nivel de carisma...

Los niños, por una de estas casualidades de la vida a la que son aficionados los guionistas más perezosos, pasan delante del local justo antes de producirse el combate entre el abuelo y el gigante. Así que, ayudados por un limpiabotas llamado Pequeño Chin, tan chulo y diestro con las tortas como ellos, se cuelan en el recinto para presenciar el combate. Casi que sería mejor que no lo hubieran hecho, porque (atención: spoiler - cómo si no hubiera puesto ninguno aún, ejem - ) al viejete le envenenan y sufre una derrota vergonzosa. Lo que sigue ya lo podéis imaginar: los niños se enteran de lo que ha ocurrido realmente y se ponen a entrenar duro para vengar el honor de la familia. Cabe decir que la lucha entre Black Killer (que así es como llaman al gigante) y el abuelo no está nada mal, incluyendo algunos planos con acrobacias y cables. Es una pena que antes de todo esto hayamos tenido que soportar 40 minutos casi insufribles, pero luego la verdad es que merece la pena. Detalle freak: atención al cutre-clon de la canción Eye of the Tiger que suena antes de empezar el combate, así como a los posters de Rocky IV que aparecen en una de las habitaciones de la casa de juegos...



No sé a qué esperan para sacar el videojuego.

El abuelo ha desaparecido. Después de ser derrotado, los niños les pierden la pista y se sienten deprimidos. Mirad la imagen y notaréis que no es normal que tengan los refrescos intactos. Los pobrecillos ponen un plato de comida en la mesa para el abuelo, esperando que aparezca por sorpresa y se les quite la angustia de no saber su paradero. Imagino que cuando era niño hasta me haría llorar esta escena, pero ahora sólo puedo verla como un terrón de azúcar flotando en medio de un tazón de patadas, hostias y chistes infantiles. Y como un pequeño adelanto de lo que sería la cuarta parte de la serie, la que recuerdo como deprimente y oscura (ya veremos qué me encuentro cuando vuelva a verla en unas semanas).

Por mucho que Miguel Bosé diga que no, los chicos sí lloran.

Suerte que pronto se ponen las pilas y empiezan el entrenamiento intensivo al que hacía mención hace unas líneas. Aquí sucede algo curioso: algunas de las imágenes que salen ya las vimos en los títulos de crédito iniciales de la primera Kung Fu Kids. "¿Para qué gastar dinero en rodar nuevas escenas si ya tenemos estas preparadas?", debieron pensar los productores. Es el típico montaje de imágenes encadenadas sobre una de las canciones principales de la serie, ideal para el YouTube...




Porque no se ve muy bien, que si no la ponía de fondo de pantalla...

Los Kung Fu Kids, ya envalentonados a más no poder, se presentan en el local de apuestas pidiendo guerra. Y vaya si lo consiguen: nada menos que un desafío contra el Asesino Negro, el Titánico Gigante (sic), en pleno ring, con reglas (que saltarse) y apuestas de por medio. Con tal de ganarse un pastón, Lin Chin apuesta por los niños e intenta sobornar al luchador afroamericano. Pero éste, que no ha perdido un combate en toda su carrera, no está dispuesto a rebajarse hasta el punto de estropear su reputación a manos de tres peleones diminutos. Lo que él no sabe, y todos los demás sí, es que va a perder de todos modos, ya que no importa lo alto o lo fuerte que seas: los niños son los protas de la peli y tenemos que aceptar que juntos (y a veces por separado) pueden vencer a cualquiera. Como ya dije en la reseña de la primera parte, o uno acepta esto desde el principio o será mejor que ho pierda el tiempo. La pelea, que se supone el clímax final de la película (aunque luego veremos que no, porque si hacemos memoria nos quedan dos cabos sueltos: la identidad del Llama Dorado y el paradero del abuelo), no es de las mejores que hemos visto en una cinta de los KFK, pero es una oportunidad única de verlos en lo alto de un ring (así que sólo si eres fanático perdido tanto de los KFK como de las pelis-de-tortazos-en-el-ring podrás encontrarla realmente emocionante). El director vuelve a utilizar los cables en un par de ocasiones y no abandona el sentido del humor, en esta ocasión cebándose sobre un pobre árbitro que recibe unas cuantas leches perdidas. Pero si recordamos la pelea de los Kung Fu Kids contra otro luchador de color en la primera parte de la saga, veremos que estamos ante una escena inferior (como toda la película, en general). Lo que sigue intacto es un detalle muy visto en ciertas películas de kung fu: algunos malos sueltan agua por la boca cuando les golpeas en los morros (¡!). Ante esto, mi primo pequeño me preguntó: "¿Y por qué tienen agua en la boca?". Lógicamente, sólo le pude decir "Para que quede más bonito cuando les pegan". También le descolocó (igual que me pasaba a mí cuando veía estas pelis de pequeño) el hecho de que los niños se intercambiaran las voces de una escena a otra, como si los dobladores no supieran bien quién era cada cual y se confundieran de niño. Nunca he apoyado eso de que "todos los chinos son iguales", pero se ve que la gente que dobló la película sí pensaba así.




Qué sabio es el refranero: "Más vale maña que fuerza", "Cuanto más alto más dura será la caída", "A una buena patada en los cojones no hay dios que se resista...", etc.

El pobre Asesino Negro recibe una paliza de órdago, pero finalmente los niños se enteran de que él no tuvo nada que ver con la desaparición de su abuelo, sino que el verdadero culpable es Lin Chin (un poco tarde, sí, pero si se hubieran dado cuenta antes no hubiéramos tenido la pelea que acabamos de comentar). Así que con el cabreo encima, los chavales vuelven a encararse con todos los que están en el local, pero esta vez destrozándolo de una manera más intensa que la vez anterior. Esta sí es una escena en condiciones, con algunos stunts dolorosos y destrozos por doquier. Una típica escena de acción made in Hong Kong (aunque estemos en Taiwan) como mandan los cánones. Después de crear un pequeño apocalipsis en el local de apuestas, los niños van con el cuento a su abuela y le dicen que el responsable de la desaparición de su marido es Lin Chin. La mujer, en vez de llamar a la policía y decirle a sus nietos que con la violencia no se llega a ningún sitio, decide hacer lo que toda protagonista de una película de kung fu haría: se va con sus nietos al casino/mansión de Lin Chin para tomarse la justicia por su mano (¡qué grande es este género!). Y allí, sin salirse de la espiral de violencia (moderada) que se ha posado sobre la película desde hace más de media hora, tenemos otra buena ración de puñetazos, patadas, caídas y muebles rotos. Ahora sí, a la tercera va a la vencida, y estamos en el clímax final, en el plato fuerte de la función. Además descubrimos dos cosas (y supongo que no le estropeo el final a nadie, y menos si habéis estado leyendo todo lo que he escrito sobre la película hasta ahora): 1) mientras los niños y la mujer se preocupaban, el abuelo se ha pasado el tiempo camuflado en el casino de Lin Chin, apostando y flirteando con chicas vestidas de conejitas; y 2) ¡Lin Chin es el Llama Dorado! Vaya... no recordaba un final así desde Sospechosos Habituales... (vale, aquí estoy siendo un poco perverso: seguro que hace quince años hasta me sorprendió este final, y al fin y al cabo me apoyo en la nostalgia a la hora de recuperar este tipo de películas, así que no debería portarme mal con ellas).



Señalar que la pelea final se produce de un modo algo desigual: toda la familia (los tres niños, la abuela y el abuelo) contra un Llama Dorado al que le falta su medicación (tuvo lesiones cerebrales en el último combate, de ahí que se retirara) y no puede rendir al 100%. No obstante, la secuencia es bastante decente y sólo se ve truncada por algunos detalles inevitables si tenemos en cuenta que estamos ante un largometraje (en teoría) destinado a los más pequeños, tales como el uso de serpentinas y pelotas de tenis durante la lucha.



"¡Malditos críos! ¡Vosotros no sabéis quién soy! ¡Yo he trabajado con Chang Cheh! ¡Con Jackie Chan!"

Pero esto es otro de los detalles que uno tiene que aceptar a priori cuando ve una película de los Kung Fu Kids: saber que, por mucho que haya momentos en los que la cosa se ponga fea y seria, al final siempre va a prevalecer el chiste de pedos y caídas.
Quizá os haya parecido esta una reseña demasiado larga y explícita (casi se podría haber titulado "¡Al ataque Kung-Fu Kids!: la película en fotos"), pero como sé que a algunos os resulta difícil dar con estas cintas, he escrito el post de tal modo que al acabar de leerlo tengáis al sensación de haber visto la película. Espero haberlo conseguido y no haberos aburrido demasiado.
De todos modos, tengo que destacar que ésta parte la podéis encontrar en los cajones de DVDs tirados de precio de algunos centros comerciales. A mí me costó menos de 3 euros, aunque tengo que advertir hay dos ediciones y ambas tienen unas carátulas horribles en las que cualquier parecido con la realidad es pura utopía. Me sentía incapaz de colocar en mi estantería el DVD con esta carátula, así que no tuve más remedio que imprimir la antigua del VHS dándole formato de caja DVD y colocársela encima. Esta es la portada de la edición que conseguí yo (y que no tiré de puro milagro), pero hay otra por ahí tan falsa como ésta:

Me gustaría encontrarme con el lumbreras que decidió que poner esta carátula sería buena idea... No para darle una paliza (a pesar de que pueda parecer lo contrario, soy de lo más pacífico), sino para recomendarle una visita al psiquiatra.

Así que ya sabéis, rebuscad, amigos cinéfagos. No es tan entretenida ni memorable como la primera parte, pero al menos es una oportunidad de recuperarla de manera fácil y a un precio irrisorio (acorde con la calidad del DVD, tampoco vamos a engañarnos...).

PARA VER CON TUS HIJOS, HERMANOS, PRIMOS O SOBRINOS PEQUEÑOS. ELLOS SE REIRÁN CON LOS CHISTES Y TODOS DISFRUTARÉIS DE LA ACCIÓN


LO MEJOR: Que no es muy difícil conseguirla. Las escenas de especialistas.
LO PEOR: Que los primeros 40 minutos son demasiado infantiles.
VALORACIÓN: 4/10

Tags: kung fu kids

servido por pedrojosetena 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

JUAN

JUAN dijo

hola pedro muy bueno el articulo trankilo k yo sik lo he visto jeje!!! pues k kasualidad k tengo la peli jaja!!! un dia la vere a ver k tal !!!

saludos

28 Agosto 2006 | 01:34 AM

PJT

PJT dijo

Muchas gracias, JUAN.
No es una peli de Van Damme, pero de vez en cuando está bien ver cosas diferentes, jeje, tú ya me entiendes.
Déjanos otro comentario cuando veas la peli, a ver qué te parece.
Saludos.

28 Agosto 2006 | 01:39 AM

JUAN

JUAN dijo

ok pedro cuando la vea te digo que me ha parecido!! jeje

saludosss

28 Agosto 2006 | 02:04 PM

juan isidro

juan isidro dijo

Pedro la pelikula esta muy bien yo la vi pork la tengo aki en casa i la vi ace tiempo i sta muy bien.. la veia pork me aburria i sta entretenida sta bien sta bien jajaja a si eso ya me ire pasando dew ;)

31 Marzo 2007 | 02:15 AM

toni

toni dijo

me gustaria verlas porqe antes ne vi unas cuantas y me gustaros,y me gustaria verlas otra vez,xro las qiero ver todas,al ataque kung-fu kids,el regreso de los kung-fu kids,mas fuerte kung-fu kids,los kung-fu kids en vietnam,super kung-fu kids y lucky seven.xr favor.

28 Febrero 2009 | 04:42 PM

dj rola

dj rola dijo

vale por tu aporte son muy buenas gracias

29 Marzo 2009 | 03:14 AM

peliculas

peliculas dijo

Hola de nuevo... bueno ya puse en la anterior pelicula que la habian publicado en divxonline.info pues desde aqui tambien recomendarles esta 2 peli de los kung fu kids que tambien ha sido publicada en http://www.divxonline.info

Saluditos,
Mayte

7 Junio 2009 | 04:38 PM

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