Señalado por la muerte

(Marked for Death. EEUU, 1990) Director: Dwight H. Little. Productores: Michael Grais, Mark Victor, Steven Seagal. Productores ejecutivos: Julius R. Nasso, John Todgya. Guión: Michael Grais, Mark Victor. Música: James Newton Howard. Fotografía: Rick Waite. Montaje: O. Nicholas Brown. Reparto: Steven Seagal, Basil Wallace, Keith David, Tom Wright, Joanna Pacula, Elizabeth Gracen, Bette Ford, Danielle Harris, Al Israel, Kevin Dunn, Tony DiBenedetto, Peter Jason, Richard Delmonte, Danny Trejo . Duración: 89 minutos.

Tercera película de Steven Seagal (aunque en muchos sitios digan que es la segunda, la prueba definitiva de que estoy en lo correcto es el tráiler de cine que viene el DVD: hacen mención a sus dos anteriores cintas durante el mismo) y sin duda una de las más disfrutables.
Con mayor presupuesto (al menos en apariencia), cambio de productora (de la Warner a la Fox) y de formato panorámico (del modesto 1,85:1 al majestuoso 2,35:1), la coleta de Seagal lució mejor que nunca en este largometraje dirigido por el artesano Dwight H. Little (Halloween 4, Rapid Fire) con corrección formal y eficacia. Pero, y esto es lo que la diferencia de las dos anteriores propuestas de Seagal, aquí esta rigurosa practicidad está adornada con brotes de violencia aún más exagerados y con elementos exóticos como son los escenarios y villanos jamaicanos y los ritos de vudú y santería. Es por esto que Señalado por la muerte es una de las cintas de Seagal que mejor soportan los que le odian, y que es considerada como un buen entretenimiento incluso por los fans del terror (no es casual su inclusión en aquel mítico libro llamado Goremanía, de Jesús Palacios).
La historia no es el colmo de la originalidad, pero es una buena excusa para que todo acabe a su alrededor como el rosario de la aurora: tras una misión fallida en México, donde pierde a su compañero, el agente de la DEA John Hatcher decide retirarse a Chicago a descansar y cambiar de vida. Al confesar sus pecados a un párroco, Hatcher se muestra cansado de acostarse con confidentes, drogarse y matar delincuentes para tener éxito en su trabajo, y el cura le recomienda volver a su hogar para recuperar sus raíces y encontrar la paz.


Y así aguanta el bueno de Hatcher durante más o menos media hora de metraje, por mucho que vea que a su alrededor se cuece algo muy gordo: las bandas jamaicanas de traficantes están arrasando en las calles, pero como es algo que no le afecta personalmente decide no meterse en el asunto e ir a su aire sin buscar problemas. Lo que todos sabemos ya a estas alturas que es que no hace falta que Seagal vaya en busca de los problemas, porque estos siempre acaban encontrándole a él primero. Así, cuando toma unas copas tranquilamente con su amigo Max (el carpenteriano Keith David), se ve metido de lleno en una reyerta entre bandas que acaba con un tiroteo y con el inevitable escarmiento del prota hacia algunas "ovejas descarriadas". Hatcher no sabe lo que ha hecho. Después de esto, la banda de jamaicanos liderada por el terrorífico Screwface (Basil Wallace) hará lo imposible por joderle la vida al "pacífico" protagonista, disparando a su querida sobrina e intentando acabar con su hermana mediante un ritual de vudú.

En este punto, Hatcher tiene dos opciones: 1) continuar con la cara de amargado y rezar a los pies de la camilla del hospital para que su sobrina se recupere; o 2) aceptar que le han hinchado las pelotas lo suficiente y poner toda la carne en el asador para acabar con el mal de la manera más bruta y rápida posible. Y todos sabemos cuál es la opción favorita de Steven Seagal... Max, que ya está harto también de los traficantes por motivos personales, y un policía proveniente de Jamaica en busca de Screwface, Charles (Tom Wright), harán trío con John Hatcher para formar un mini-ejército que pondrá todo su empeño en derrocar la figura de Screwface y así terminar con la banda.

Estamos así ante una estructura dramática que siempre ha funcionado la mar de bien y que nos retrotrae a otro clásico de la acción de todos los tiempos: Kárate a muerte en Bangkok (The Big Boss, 1971), en la que Bruce Lee intenaba mantener los puños en los bolsillos durante la primera parte de la película hasta que no aguantaba más y tenía que soltar su furia oriental por alguna parte. Y es que los malos nunca aprenden... Seagal atraviesa Chicago en busca de pistas (el personaje de Joanna Pacula está para ofrecernos unos concisos apuntes sobre ritos de vudú) y sospechosos de colaboración con Screwface. Por su parte, Screwface hace lo mismo pero a la inversa: se dedica a buscar cualquier conexión con Hatcher para hacerles daño y conseguir que su enemigo sufra de manera indirecta pero personal. Así que cuando, por fin, ambos se encuentran al final y se produce el duelo, el público está involucrado en la acción y siente esa visceral emoción de la que uno disfruta cuando ve que las malas personas reciben su merecido (aunque sólo sea en el cine...). Además, en este final tenemos un giro de guión que nos pilló por sorpresa a más de uno y que no hace sino acrecentar el valor de la película en cuanto a rareza a tener muy en cuenta dentro de la filmografía de Seagal.

Por otro lado, aquí está todo lo que el fan más curtido de Steven Seagal quiere ver: tiroteos, persecuciones de coches, luxaciones y huesos rotos por doquier, y las típicas y agradecidas frases de Seagal, del estilo "Uno pensó que era invencible. El otro que podía volar. Ambos se equivocaron...".

Para seagalófilos en proceso de recaída.
Lo mejor: Que es una de las raras ocasiones en las que Seagal tiene un enemigo carismático y que se las hace pasar canutas. Escuchar a Seagal cantando con Jimmy Cliff en los títulos de crédito finales.
Lo peor: Nada destacable.
7'5/10

¿Quieres decir que hay pelis en las que no muere nadie? ¿Y de qué van?













Mike Donovan dijo
Ahora que recuerdo,Seagal tambièn cantaba en los crèditos finales de "Alerta Màxima 2",y si no era èl el que cantaba,fue el que compuso la canciòn.
Hace tiempo que no veo la peli,seria buen momento para revisarla.
Saludos saludables.
pd:Y ahora que tambien recuerdo,en "Tiempo Limite" tiene un cameo a descubrir como cantante con barba.Es la peli en la que hace de desactivador de explosivos,donde tambien tiene un cameo la estrella del rap y del porno Ice-T.
3 Mayo 2006 | 12:05