('Chô' kowai hanashi A: yami no karasu. Japón, 2004) Director: Yoshihiro Hoshino. Productores: Chikao Imagawa, Takeshi Kato, Suguru Matsumura. Productores ejecutivos: Akihiro Hito, Ippei Takahashi. Guión: Yoshihiro Hoshino, Hirotoshi Kobayashi. Música: Kuniyuki Morohashi. Fotografía: Masahiro Taniai. Reparto: Hiroko Sato, Kyoko Akiba, Yumeaki Hirayama, Takaaki Iwao, Etsuyo Mitani, Osamu Takahashi, Susumu Terajima. Duración: 81 minutos.
Primera película basada en una serie de novelas de japonesas titulada "La más horrible historia 'A' ", concretamente en el volumen titulado "Los cuervos de la oscuridad", pero estrenada en España como La tienda maldita e internacionalmente como Cursed (lo que puede despistar al aficionado al compartir nombre con la cinta de hombres lobo de Wes Craven).
De todas las producciones de terror que nos han llegado recientemente de Japón, ésta probablemente sea la menos ambiciosa y más minimalista (juraría que está grabada con cámaras de vídeo no demasiado caras), hasta tal punto que parte de su encanto reside en la sensación que provoca al espectador de largometraje casi amateur.
La historia, si es que se puede llamar así, vendría a reflejar los extraños acontecimientos que suceden a los empleados y clientes de una pequeña tienda de autoservicio. Y ya está. No le busquéis más. Por ahí he leído que la historia te la van explicando a medida que transcurre el metraje. Pero no sé si es que ando últimamente falto de imaginación y reflejos, o si es culpa de ver algunas pelis a la hora de la siesta, pero yo no le vi la lógica por ninguna parte. Vale, sabemos que algo muy malo ocurrió donde está edificada esa tienda. En ese caso lo único coherente que se me ocurre es que los fantasmas que están allí dentro persiguen a todos los clientes que pasan por allí (cuyas cuentas, por cierto, siempre ascienden a la cifra de 666, 669, 999... yens).
Pero, oh amig@s, aquí está la gracia de La tienda maldita: todo vale. Olvidaos del fantasma de una niña atormentada y despeinada que quiere que alguien le ayude a encontrar la paz eterna, porque aquí no existe una única figura terrorífica que monopolice todo el metraje (afortunadamente escaso, por cierto). Los espíritus que salen de la tienda son de todo tipo y cada uno tiene su modus operandi: unos llevan una capucha enorme y no tienen rostro, te meten la cabeza dentro de su capucha y cuando la sacas se te ha quedado el ojo como el de un sapo (así, como suena) además de quedarte más sonado que una pandereta; otros se dedican a perseguirte con un martillo enorme, y lo mismo le da matar a un perro que a una solitaria nipona (en la que fue mi escena favorita de toda la película); los hay también que se aparecen dentro del frigorífico; otros en un baño público... da igual. El mecanismo de "La tienda maldita" es tan simple como parece: alguien llega a la tienda, pasa algo raro allí, se va a su casa, y cuando menos se lo espera (a veces, ni siquiera les da tiempo a soltar las bolsas de la compra, porque se los cargan en el camino) se aparece alguien con malas pulgas y les borra del mapa. También aparecen de vez en cuando unos cuervos que se estampan violentamente contra el escaparate de la tienda, no se sabe muy bien por qué (supongo que como guiño al título de la novela que adapta).
Por tanto, más que una cinta con una narrativa convencional (ya saben: planteamiento, nudo y desenlace), La tienda maldita es un (buen) catálogo de escenas de terror casi independientes, sin más cohesión que el común paso por la tienda y (quizá por buscarle algo de chicha) un muestrario de solitarias personalidades que pagan cara su independencia: no tienen a nadie a su lado en momentos en los que hubieran necesitado ayuda.
Cuando la cinta se termina (con una estructura circular, por cierto) te queda la sensación de que no tienes la más remota idea de por qué pasan esos fenómenos tan extraños allí, pero te da igual porque lo has pasado bien durante hora y veinte y hasta has pasado un poquito de miedo en algunos momentos. Y es que la cinta divierte, de eso no os quepa ninguna duda, incluso más que algunas de sus "hermanas mayores". Y resulta tan caótica que halla en esa estructura un vehículo perfecto para desconcertar al espectador y provocarle como mínimo inquietud, por mucho que no te de tiempo a conocer a los personajes ni a empatizar con ninguno de ellos. Ver La tienda maldita es como ver un programa de Iker Jiménez: contemplas un batiburrillo de historias con el único nexo de lo paranormal o lo extraño y, aunque no saques nada en claro ni te hayan dado ninguna explicación convincente, te vas a la cama con la satisfacción de haber experimentado durante unos minutos ese agradable sabor del miedo seguro y confortable.
Susumu Terajima no tuvo bastante con que le colgaran de unos ganchos en Ichi the killer...
Para adictos al terror nipón con prisas.
Lo mejor: Que resulta bastante imaginativa.
Lo peor: Intentar buscarle lógica.
6/10
¿Cómo prefereis a Hiroko Sato, vestida de colegiala o en bañador?








Observar como lo hace Luba en la playa
http://blogs.jazztelia.com/arevacos/foto/2006/04/06/luba-la-playa...
NATI, no sé muy bien a qué viene ese enlace ni el comentario, pero... GRACIAS!
Pues reconozco que no he visto la película que comentas PJ. Pero si la he visto en el videoclub alguna que otra vez. Me resistía a alquilarla por la razón de rigor. "Otra japonesa...buffff"
Y eso que me gustan muchas del país nipón. Pero se repiten mucho (algo obvio cuando lees los argumentos).
Si le pones una valoración de 6/10 me animaré a alquilarla y opinar sobre ella ;)
Un saludo PJ!
Oye, pues no tiene mala pinta! Opino como Snake, el cine japonés ha pasado en muy pocos años de ser garantía de calidad a ser garantía de "otra vez no" (especialmente en lo que traen a España). Eso que dices de que es un catálogo de horror sin nexo comúm me recuerda a "La maldición", y funcionaba la mar de bien
SNAKE, eso mismo pensaba yo: "otra japonesa".
Pero ésta me ha resultado especialmente simpática, aunque no sea gran cosa. Ya nos contarás qué te pareció.
BORJA, no estoy muy seguro, pero es posible que me lo pasara mejor con ésta que con "La maldición". "La tienda maldita" me pareció menos tópica, aunque sí es una estructura parecida.
Saludos.
En bañador sin duda Pedro José jajaja
Vale, muy bien chavales, entro aquí para demostrar que no odio (mucho) el blog de Peter y me encuentro con tres comentarios soltando un despectivo "¡otra japonesa!".
Por favor, un poco de cuidado. Pensar que el cine japonés es "la tienda maldita" o "la maldición"... es poco menos que un signo de ignorancia bastante grave.
Y sí, ya sé, ya sé, os estábais refiriendo a tal y tal... pero lo que está escrito, escrito está. Y la gente que sabemos ver el buen cine japonés lo leemos. Si en lugar de generalizar, especificáis, mucho mejor. Si en lugar de sentenciar, ponéis un "yo opino", mucho mejor.
En fin... que Miike, Kitano o Kurosawa no se merecen tales palabras. Lamento si he molestado a alguien.
Saludos.
Lo de "otra japonesa" es como si veo el cartel de Scary Movie 8 y digo "buf, otra americana de gags absurdos".
Es cierto que parece una frase generalista. Pero no creo que denote un signo de "ignorancia grave".
Y SÍ, disfruto con John Woo (sabiendo lo que me va a ofrecer), con Kurosawa, Kitano, etc...
Lo que se hace es "englobar" un tipo de cine que viene de un sitio: JAPÓN
Igual que se dice "joer, otra americanada!!!".
Tampoco se desprecia al decir eso los Woody Allen, Robert Altman, etc..
Un abrazo de oso JL! :)
Tranquilo SNAKE, creo que todo ha sido un chiste de CHICO VIEJO o una especie de revancha personal (por otra parte, John Woo no es japonés, sino chino).
Tengo la conciencia tranquila y no he dicho que desprecie al cine japonés en general. Hablaba sobre lo mucho que se parecen las cintas japonesas DE TERROR que NOS LLEGAN habitualmente.
CHICO VIEJO, eres un broncas, jajajajajaja. Qué tío...
STAN, te entiendo, amigo, te entiendo...
Saludos.
Evidentemente, era una broma. Me había puesto el disfraz de ofendido friki del cine japonés.
Pedro: Una cosa (y no es broma): ¿¿estás seguro sobre lo que dices de Ichi the Killer?? Yo creo que te equivocas.
Abrazos heterosexuales para todos.
CHICO VIEJO, pues lo pensé después de escribir y publicar el pie de foto. Lo recuerdo de Dead or Alive y creo que también era al que colgaban en Ichi the Killer y luego le herbían un poco la espalda. Pero ahora sí que me haces dudar del todo.
Tendré que comprobarlo.
LO UNICO RESCATABLE QUE VEO ES LA SENSACION DE SORPRESA QUE TE DA CUANDO EL AUTOBUS SE LLEVA PUESTA A LA JAPONESITA
Yo le encuentro más cosas respetables que esas, MARCELO. Por lo menos esta intenta ser algo diferente de la mayoría de pelis orientales de terror que hemos visto en los últimos años.