Kris Kross make u wanna jump!
Allá por 1992, cuando un servidor tenía (o estaba a punto de cumplir) 12 añitos, vio en la tele algo que le marcó para siempre. Si hasta entonces mi banda sonora había sido pop en español y algún grupo de rock (exceptuando a Michael Jackson, alguien cuya música todavía me gusta, incluso sus últimos discos...), ese año descubrí gracias a los videoclips del Canal + el estilo musical que hasta ahora me ha acompañado: el Hip-Hop y el R&B. Entre mis amigos empezaron a circular cintas de los Public Enemy o los Run-DMC, mientras que yo las pasaba canutas para ahorrar el dinero suficiente que me permitiera pedir a Discoplay el álbum Bobby de Bobby Brown. Cuando aún seguía escuchando el Dangerous de Michael Jackson a todas horas, descubrí que esos dos renacuajos que aparecían en el vídeo Jam junto a él (y a Michael Jordan y Heavy D) y que luego se fueron con él de gira (ahórrense los comentarios perniciosos) también tenían su propio disco. Al ver el vídeo Jump decidí que ese álbum tenía que ser mío. Y tuve la suerte de encontrarlo meses después en el catálogo de Tipo, en vinilo, por unas quinientas pesetas...

Ver a dos chavales de mi misma edad haciendo rap y bailando de aquella manera fue algo que me noqueó, porque hasta entonces pensaba que todos los niños que cantaban hacían música tipo Parchís, Regaliz o Bom Bom Chip... Pero ahí estaban esos dos pequeños de Atlanta, con sus ropas puestas del revés (un concepto que le acompañó en toda su breve carrera), su chulería (sus nombre eran Chris Smith y Chris Kelly, pero se hacían llamar Dadddy Mac y Mac Daddy) y su forma de dar vida a las rimas que escribía Jermaine Dupri (que entonces tenía 19 años... y hoy duerme junto a Janet Jackson).

Ese primer disco, Totally Krossed Out, significó para mí el comienzo de mi larga historia de amor con la música urbana norteamericana. Luego seguirían Snoop Dogg, Dr. Dre y demás, hasta llegar a mi admirado Kanye West, pero en aquel momento mis favoritos eran Kris Kross. El rap bailable de temas como Jump, Party o I missed the bus me encantaba en su momento.

Casi sin darme cuenta ya estaban emitiendo el videoclip Alright, de su segundo disco titulado Da Bomb (1993). Los que estábamos hartos de escuchar el Totally Krossed Out sentimos una pequeña decepción al ver cómo habían cambiado las voces de los Kris Kross. Pero, ya saben, esa edad es muy traicionera y acaba con la carrera de muchos niños dedicados a la música. No obstante, Jermaine Dupri aprovechó esto para endurecer su sonido y hacer letras más adultas. Las bases se acercaban bastante al G-Funk, de hecho, samplearon al mismísimo Dr. Dre y a Snoop. El éxito comercial fue menor, pero a la gente de mi generación nos acercó a un rap más crudo (dentro de lo que cabe) con temas como Sound of my hood o el genial I'm real. Por cierto, en el tema Da Bomb hizo aparición Da Brat, amiga de los Kris Kross que pronto ficharía para la So So Def de Jermaine Dupri y comenzaría su propia carrera discográfica.

A título personal, señalar que Da Bomb causó furor entre mis colegas raperos del instituto. Y no era raro que alguna vez se pusieran a emular a los Kris Kross en puro inglés "guachimeri" durante los recreos.

Pasaron un par de años y, de vez en cuando, cuando echaba una mirada al poster que tenía colgado detrás de la puerta de mi cuarto (regalo de mi amiga María Jesús, ¡un saludo!) pensaba "¿cuándo sacarán otro disco?". Entonces, escuchando el programa La Ruta del Aguilar (sí, amigos, muchos se metían con él, pero gracias a ese programa pude escuchar mucho Rap y R&B del bueno) pusieron un tema llamado Tonite's Tha Night que me encantó. Era rap elegante, con base soul y coros de Trey Lorenz. ¡¡¡Eran los Kris Kross!!!

Así nos colocamos en 1996, año en que publicaron su último disco: Young, Rich & Dangerous. Aunque sólo tenían 16 y 17 años, los frenéticos años y la experiencia que llevaban a sus espaldas hacían que los Kris Kross parecieran chicos mayores y su estilo se hizo eco de esto.

En Young, Rich & Dangerous se atrevieron a producir y escribir ellos mismos un par de temas (Money, Power and Fame y Hey Sexy). El mejor tema del álbum, y en mi opinión el de toda su carrera, fue Live and die for hip hop, en el que aparecían como estrellas invitadas Da Brat, Mr. Black, Jermaine Dupri y la fallecida Aaliyah.
Tristemente, este elegante disco no tuvo continuidad y los Kris Kross desaparecieron del mapa. Desde entonces, rumores de todo tipo surgieron a su alrededor: se decía que se volvieron tan arrogantes que el trato con ellos se hizo insoportable, otros aseguraban que uno de ellos murió de sida, hay quien jura haberlos visto lavando coches en Atlanta e intentando convencer a la gente en los bares de que un día fueron ricos y famosos...
¿Quién sabe?
Lo único cierto es que hace un par de años aparecieron noticias sobre su regreso. Decían que habían fichado por una nueva discográfica, Judgment Records, incluso se creó una página web en la que aparecían ellos con una imagen "más convencional" (sin trenzas ni adornos). Pero poco después la página se esfumó y nada más se supo. Queda como recuerdo su antigua y prehistórica web en SonyMusic y algún vídeo que circula por la red, como el que podéis ver abajo (si tenéis problemas para verlo, haced click aquí).
Ojalá algún día regresen de donde estén con más música. Algunos les echamos de menos.













Sam_Lowry dijo
Después de su primer disco nunca supe más de ellos. No tenía ni idea de que sacaron más discos después...
4 Febrero 2006 | 04:26 AM