Robowar

(Robowar / Robot da guerra. Italia, 1988)
Director: Vincent Dawn (Bruno Mattei).
Productor: Franco Gaudenzi.
Guión: Rossella Drudi.
Música: Al Festa.
Fotografía: Riccardo Grassetti.
Montaje: Daniele Alabiso.
Reparto: Reb Brown, Catherine Hickland, Mel Davidson, Max Laurel, John P. Dulaney, Jim Gaines, Alex McBride (Massimo Vanni), Romano Puppo, Clyde Anderson (Claudio Fragasso).
Duración: 82 minutos.
Inauguro una nueva sección titulada Guilty Pleasures. Un "guilty pleasure" es algo que sabemos que no es realmente bueno pero que nos causa placer, un "placer culpable" literalmente. Aquí incluiré reseñas de títulos principalmente descatalogados o de culto personal que para otros son simplemente bazofia.
Para empezar, una cinta que me trae buenos recuerdos y que hacía años que no veía. Ahora, gracias a la labor "cinefagóloga" de Webmovies, la tengo pasada a DVD.

Dirigida por el artesano Bruno Mattei (utilizando aquí uno de sus seudónimos: Vincent Dawn), no es otra cosa que la versión italiana de Depredador. Tal y como suena, con una trama casi idéntica, escenas y diálogos casi calcados y hasta con los títulos de crédito del final expuestos del mismo modo (ya sabéis, con una imagen de cada actor, su nombre real y el de su personaje).
La única diferencia es que el comando se enfrenta esta vez no a un alien, sino a un experimento descontrolado, un cyborg llamado Omega-1 construído a partir del cadáver de un soldado (sí, amigos, también hay ecos de Robocop), vestido igual que el vengador de El Aparecido (otra cinta que tiene que acabar algún día en este blog).

Rodada en Filipinas y con un reparto lleno de habituales de la exploitation italiana, se llevan la palma Reb Brown (el Capitán América televisivo), un actor al que llamar inexpresivo es ser generoso; Catherine Hickland, ex-mujer de David Hasselhoff, actriz de culebrones norteamericanos y experta en cosmética para gatos (¡!); y Max Laurel en el papel de Quang, quien no duda en poner toda la carne en el asador para interpretar escenas literlmante calcadas a las de su personaje réplica en Depredador (también se enfrenta al bicho a golpe de machete... y muere, claro).


En cuanto a la dirección de Mattei, en ocasiones parece que su máxima preocupación es que todos los intengrantes del reparto aparezcan al mismo tiempo en la pantalla, dando lugar a planos que parecen una foto de carnavales o algo así.


Y es que Robowar es un juego, es asistir como espectador a una partida de paintball en la que, además, hay un robot suelto con un rifle láser que hace ruiditos ridículos al dispararlo.

Y vosotros diréis que esto es basura. Pues sí, amigos, pero basura de calidad. La ambientación está sorprendentemente lograda, el metraje discurre sin ningún parón importante, las escenas de acción se pueden ver sin problemas, hay algo de gore en los cadáveres que Omega-1 deja a su paso (en realidad cuatro planos que se repiten constantemente en cada hallazgo de fiambres), la música de Al Festa es entrañable (en ocasiones, destaca tanto que te llega a distraer) y, qué demonios, a poco que se sepa apreciar este tipo de cine, uno se lo pasa pipa y llega a añorar viejos tiempos en los que los remakes no sólo se hacían en Hollywood. No tengáis muy en cuenta la nota que le ponga más abajo, porque aunque no sea alta no significa que no estemos ante una cinta recuperable por los cinéfagos más curiosos.
En otros países está editada en DVD, en una edición extendida y en Widescreen. Eso demuestra que al mercado del DVD en España aún le queda mucho camino que recorrer...

Para nostálgicos de la exploitation italiana y los videoclubs de barrio.
Lo mejor: Su descaro a la hora de apropiarse de los hallazgos de Depredador y llevarlos a su propio terreno subsidiario.
Lo peor: Que al espectador "normal" le parecerá simplemente horrible.
5/10
Catherine Hickland necesitó un buen baño después de rodar Robowar.













stan dijo
Me gusta tu idea de los guilty pleasures, término que en mi grupo de amigos llamamos "mis bodrios favoritos", que viene a ser lo mismo.
En cuanto a esta peli confieso mi total desconocimiento sobre su existencia, y es que el Master es el Master y yo solo soy un cinéfilo in progress. Aún así, a ver si la pillo por ahí con medios más o menos legales, tu y a me entiendes...
Saludos (lo de las fotos se va caldeando eh?)
24 Enero 2006 | 02:21 PM