(Universal Soldier. USA, 1992)
Director: Roland Emmerich.
Productores: Craig Baumgarten, Allen Shapiro, Joel B. Michaels.
Guión: Richard Rothstein, Christopher Leitch, Dean Devlin.
M√ļsica: Christopher Franke.
Fotografía: Karl Walter Lindenlaub.
Montaje: Michael J. Duthie.
Reparto: Jean-Claude Van Damme, Dolph Lundgren, Ally Walker, Ed O'Ross, Jerry Orbach, Leon Rippy, Tico Wells, Ralf Moeller, Tiny Lister, Simon Rhee, Eric Norris.
Duración: 99 minutos.
Aprovechando la colecci√≥n lanzada para kioscos hace unas semanas, he rescatado Soldado Universal despu√©s de a√Īos sin verla (la anterior copia que ten√≠a, en VHS, era de una calidad p√©sima incluso para los desfasados est√°ndares del v√≠deo anal√≥gico). Y ha sido un reencuentro agradable, como cuando te topas por la calle con un amigo al que hace tiempo que no ve√≠as y descubres que sigue igual de bien que siempre.

Soldado Universal supuso el paso de Jean-Claude Van Damme de las producciones de serie B a las películas de mayor envergadura auspiciadas por majors hollywoodienses (después de un primer intento con la divertidísima Doble Impacto, que fue distribuida por Columbia Pictures). Se nota a kilómetros que es una producción destinada a su lanzamiento mundial como nuevo héroe oficial del cine de acción, cuando ya se preveía que las carreras de Schwarzenegger y Stallone estaban condenadas a decaer de un momento a otro. Y para ello, qué mejor idea que enfrentarle a otro cachas experto en artes marciales, Dolph Lundgren, también europeo, y que había demostrado con anterioridad lo bien que le sentaba el papel de villano (en Rocky IV), pero que no acababa de convencer en las taquillas como héroe principal (de hecho, después de Soldado Universal, no volvió a estrenar muchas más cintas en pantalla grande).

Como director, en un principio se pens√≥ en Andrew Davis (director de C√≥digo de silencio, Por encima de la ley, Alerta M√°xima, Reacci√≥n en cadena o El fugitivo), pero finalmente, tras problemas con los productores, √©stos se decantaron por el emergente Roland Emmerich, director alem√°n admirador de Spielberg que ten√≠a en su curr√≠culum √©xitos menores como El secreto de Joey o El secreto de los fantasmas (dos de mis pel√≠culas favoritas cuando era peque√Īo), y que luego se estableci√≥ definitivamente en Hollywood con t√≠tulos como Stargate, Independence Day o El d√≠a de ma√Īana.
Con producci√≥n de las entonces o grandes (y hoy desaparecidas o mutadas) TriStar Pictures y Carolco, Soldado Universal se convirti√≥ en uno de los grandes √©xitos de 1992, aunque sin llegar a ser el mega-taquillazo que seguramente esperaban. Ahora, casi quince a√Īos despu√©s de su estreno, es recordada como uno de los mejores y m√°s perdurables ejemplos de un g√©nero que encontr√≥ su punto √°lgido en la d√©cada de los noventa.

Su argumento nos propon√≠a una interesante mezcla de ciencia-ficci√≥n y pura acci√≥n: en 1969, durante la guerra de Vietnam, el sargento Andrew Scott (Lundgren) se vuelve loco y comienza a matar a inocentes y a sus propios compa√Īeros. El soldado Luc Deveraux (Van Damme) se enfrenta a √©l y ambos acaban muertos. Pero esto es s√≥lo el principio de la historia. Sus cad√°veres son congelados y 25 a√Īos despu√©s son devueltos a la vida mediante un programa secreto del ej√©rcito norteamericano, que ha creado a partir de individuos criogenizados los guerreros perfectos: los Soldados Universales.
El problema es que dos de estos soldados (Scott y Deveraux) comienzan a tener recuerdos de su pasado y, como si no hubieran pasado dos d√©cadas, se vuelven a enfrentar para regocijo de los espectadores y desgracia de los personajes que se cruzan en su camino. Deveraux deber√° proteger a la periodista Veronica Roberts (Ally Walker), quien le est√° ayudando a descifrar su pasado y a volver a su hogar, mientras que Scott hace todo lo posible por acabar con los que seg√ļn √©l son unos traidores.

Como dije unos p√°rrafos arriba, se nota que la cinta es un veh√≠culo para lucimiento de Van Damme (sin que ello signifique nada negativo). De ah√≠ que, a pesar de compartir cartel y ser equiparado en el marketing con su compa√Īero Lundgren, el belga tenga much√≠simos m√°s minutos en pantalla y apenas de la oportunidad a su enemigo de lucirse en las escenas de lucha. En el cl√≠max bajo la lluvia, el enfrentamiento final entre los dos colosos, se desarrolla y resuelve de la manera m√°s t√≥pica: Lundgren mamporrea con sa√Īa a Van Damme hasta que √©ste estalla y nos deleita con su habitual recital de patadas giratorias, mientras que el pobre Dolph no puede (no le dejan) hacer otra cosa que quedarse de pie observando c√≥mo se le acercan los pies de Jean-Claude a la cara. En este sentido, la pel√≠cula es algo decepcionante ya que desaprovecha la posibilidad de ver un enfrentamiento marcial entre dos actores que realmente saben Karate. Seg√ļn las malas lenguas, estos enfrentamientos se provocaban detr√°s de las c√°maras, ya que en un principio parece ser que ambas estrellas no hicieron muy buenas migas: el car√°cter serio e intelectual de Lundgren chocaba con el m√°s alocado y jovial Van Damme. El propio Jean-Claude dijo en una entrevista: ‚Äútuvimos que darnos alguna paliza hasta que conseguimos ser amigos‚ÄĚ.

Despu√©s de varias pel√≠culas en las que ya se pudo lucir con sus habilidades marciales, a Van Damme le interesaba hacer un tipo de cine en el que √©stas fueran una herramienta m√°s para la acci√≥n, y no una atracci√≥n en s√≠ mismas. De ah√≠ que en Soldado Universal se viera implicado en secuencias m√°s aparatosas que nunca hasta entonces, como la de la presa en los primeros minutos o la persecuci√≥n del cami√≥n de los UniSols a un autob√ļs policial. Al mismo tiempo, el hecho de que su personaje sufriera de amnesia le dio la oportunidad de ensayar un papel que perfeccionar√≠a a√Īos despu√©s en Replicant, el del h√©roe inexperto que tiene que madurar y enfrentarse a sus miedos a medida que transcurre la historia. Esto da la oportunidad a Van Damme de dar a su interpretaci√≥n peque√Īos carices c√≥micos que funcionan a la perfecci√≥n en la secuencia del restaurante de carretera o en aquella en la que Veronica le tiene que encontrar el rastreador oculto bajo su piel, basando el humor en la inocencia del personaje y la simpat√≠a que nos provoca (incluso hay un momento en el que se permiten bromear sobre su acento afrancesado, aunque para apreciar ese chiste hay que verla en versi√≥n original).

Soldado Universal es un largometraje divertido, medianamente espectacular (desde luego, no tanto como las posteriores cintas de Emmerich, pero s√≠ con mayor empaque que otras de la filmograf√≠a de Van Damme) y bastante bien recordado. No hay que olvidar que a√Īos despu√©s gener√≥ una secuela (bastante mediocre, todo hay que decirlo) titulada Soldado Universal: El Retorno, y una serie de televisi√≥n que, enga√Īosamente, se edit√≥ en v√≠deo dividida en dos partes y con los nombres de Soldado Universal 2 y Soldado Universal 3, en las que no aparec√≠an ni Van Damme ni Lundgren. Por cierto, un detalle curioso: el enemigo de Van Damme en Soldado Universal: El Retorno es Michael Jai White. Pues bien, en la primera escena de Soldado Universal, podemos ver a White interpretando a uno de los compa√Īeros de Luc Deveraux en el pelot√≥n. Esto dar√≠a algo de coherencia a la secuela, en tanto que el cad√°ver de √©ste tambi√©n podr√≠a haber sido congelado, pero debido a que la aparici√≥n de White es demasiado breve y que nadie le recordaba, supongo que no es m√°s que una (afortunada) casualidad.
Y otra curiosidad: si ten√©is el DVD, echadle un vistazo al videoclip de Body Count incluido en los extras. La canci√≥n es bastante penosilla (pr√°cticamente s√≥lo dicen ‚ÄúBody Count‚Äôs in da house‚ÄĚ una y otra vez), pero al final aparecen Van Damme y Lundgren haciendo de guardaespaldas de Ice-T‚Ķ

Para fans de los enfrentamientos √ļnicos y nost√°lgicos del cine de acci√≥n de los noventa.

Lo mejor: La intrascendente y sana diversión que nos ofrece.
Lo peor: Van Damme y Lundgren comparten pocos minutos en pantalla.
7'5 /10

El rostro anguloso de Ally Walker.