La Coctelera

Categoría: Música

El videoclip de la semana: WALK THIS WAY (Run-DMC & Aerosmith)

Recuerdo que en mi colegio hubo una época en la que o eras Heavy o eras Breaker, que era los dos grandes grupos en los que se dividía la chiquillería según sus gustos musicales: a los primeros les molaba ver a tipos greñudos haciendo riffs de guitarra, mientras que los segundos nos quedábamos embelesados cuando veíamos que alguien se arrancaba en el patio con un cassette, una cinta de rap y se ponía a hacer el gamba dando tumbos por el suelo.

Pero no es que llegara mucho hip-hop a mi pueblo, precisamente. Si acaso una vieja cinta que regalaron en la Super-Pop en la que salía un vagón de metro con un grafitti y en la que se escuchaban algunos temas de la época (mi favorito era el Raggamuffin Hip Hop de Asher D & Daddy Freddy, del 88), o cosas primigenias de rap en español (tipo M.C. Randy & D.J. Jonco o DNI) que había sido importado por el primo de alguien que vivía en la Capital y había acabado de vacaciones en nuestro pueblo pacense. Ya entrados en los 90 se empezaron a ver las primeras cintas originales entre los pocos que escuchábamos esta música, alguno hasta tenía algún vinilo (aún conservo los primeros trabajos de Kris Kross y Snoop Doggy Dogg en este formato) y poco después empezaron los CDs (mi primer CD fue este). Por esta época (mediados de los 90 o un poquito antes) conseguí mi primer cinta de los Run-DMC, concretamente el álbum Back From Hell, que había salido en 1990 pero a nosotros, como casi todo, nos llegó con retraso) y luego ya en cuanto pude (uséase, en cuanto tuve internet) empecé a recuperar otros trabajos suyos.
¿Por qué explico todo este rollo? Pues porque no me quiero tirar el pegote y decir que en 1986 (cuando sólo tenía 6 añitos) ya me compré en vinilo el alucinante Raising Hell de los Run-DMC con el dinero de mis cumpleaños (eso empecé a hacerlo otros 6 años después) y que ya de pequeño era un B-Boy de la leche que iba a clase con unas Adidas sin cordones y un sombrero a juego con mi chupa de color negro. No, amigos, fui precoz para asimilar el mundo audiovisual que me rodeaba, pero a esa edad es probable que todavía estuviera escuchando las cintas de Parchís.
No obstante, lo que no puedo negar es que adoro tanto la época en la que me crié que, aunque fuera demasiado inconsciente como para vivirla a tope y saborear al 100x100 ciertas cosas, siempre ando buscando productos de mi cosecha que me ayuden a transportarme mentalmente a aquellos días tan distintos a los de ahora. Soy un nostálgico de mierda, y además prematuro, lo sé. Pero prefiero mover la cabeza y los pies con este trallazo de hace 21 años que con la última gilipollez descargable para el móvil. Lo tremendo es que dentro de otros 21 años (si sigo vivo) se me pondrán los pelos de punta cuando escuche alguna de esas basuras que suenan ahora... ¿o no? En cualquier caso, espero comprobarlo.
De momento, disfrutad de este vídeo eightie's total. Dedicado al colega ErCascky, que me lo pidió hace unas semanas y ni siquiera tuve la elegancia de contestarle al comentario (lo siento, tío). Y, por qué no, dedicado también a la memoria de Jam Master Jay, asesinado en 2002. Play.

Nota para los morbosos: Jam Master Jay es el del centro.

Los videoclips de la semana: WE NEED A RESOLUTION / TRY AGAIN (Aaliyah)

Puede que no tuviera la voz de Mary J. Blige, puede que su físico no fuera tan rotundo como el de Beyoncé, pero Aaliyah Dana Haughton (16 de Enero de 1979 - 25 de Agosto de 2001) tenía un algo especial difícil de describir que hace que me guste más que las otras dos, como cantante y como mujer. No en vano su nombre significa en árabe "La más grande".

Ese aura se intensificó aún más (lamentablemente) en el momento de su triste y precipitada muerte en un accidente de avión, pasando a formar parte de mi santoral particular acompañando a Bruce Lee, Tupac Shakur o Lisa "Left Eye" Lopes.
Nos dejó sólo tres álbumes grabados: 'Age ain't nothing but a number' (1994, con el mítico Back and Forth), 'One in a million' (1996) y el que veis arriba, 'Aaliyah' (2001), del que extraigo los dos vídeos que vais a ver a continuación. Sí, dos, porque esta vez me costó decidirme por solamente uno: We need a resolution lo pongo porque creo que es el vídeo en el que más bella estuvo Aaliyah y porque, lo reconozco, me ponen bastante todos sus símbolos sexuales (esas serpientes...). El segundo, Try Again, seguramente lo recordaréis por ser el tema principal de Romeo debe morir, cinta que significó el debut cinematográfico de Aaliyah y en la que compartió (como en el clip) cartel con nuestro querido Jet Li. Así que está aquí por su condición de rareza (¿cuántos vídeos habéis visto protagonizados por una estrella china del cine de artes marciales y por una reina del R&B norteamericano?) y porque se lo quiero dedicar a mi amigo Stan. Play.

El videoclip de la semana: GIVE IT UP (Public Enemy)

En 1994 el Gangsta Rap estaba de moda y todos los raperos intentaban demostrar que eran los más chungos de su barrio hablando de pistolas, drogas y mujeres de moral distraída. Todos intentaban aparentar ser los más chulos, peligrosos y violentos de su zona, reflejando en sus poses y en sus letras un carácter impostado que no siempre resultaba creíble pero que otorgaba buenos dividendos en concepto de ventas y clips televisados.

En ese entorno, uno de los grupos más reivindicativos y activistas de la causa afroamericana en la escena Hip-Hop lanzó un álbum que significó el comienzo de su fin como superventas y como estandartes supremos de una ideología muy marcada y, por qué no decirlo, racista (algunos seguidores blancos del rap no tienen a los Public Enemy entre sus favoritos debido a que algunas de sus letras son bastante agresivas en ese aspecto), siguiendo en la brecha pero desde un lugar más modesto o, si se quiere decir así, underground (a todo esto, y si no me equivoco, mañana mismo actúan en Tenerife). Pero si años atrás hablaban de rebelarse y luchar contra el sistema, con este tema, Give it up, Chuck D, Flavor Flav, Terminator X y compañía dejaban en cierta manera (y no del todo) de atacar únicamente a los otros y planteaban la falta de cultura y el fácil acceso a la violencia como algunos de los problemas que, desde dentro de su comunidad, mayor daño hacían a su gente. El álbum me parece genial desde la misma portada (es posible que algún día inicie una nueva sección en la que desgrane uno a uno mis discos esenciales) y este videoclip en concreto es un bálsamo de positivismo dentro del habitualmente más expeditivo mundo de Public Enemy. Ojalá os guste. Play.

A ver quién es el valiente que se atreve a decirles algo sobre sus pintas.

El videoclip de la semana: GIMME SOME MORE (Busta Rhymes)

Con una semana de retraso respecto a la fecha en la que tenía que haber sido publicado, os ofrezco este vídeo del que no me apetece mucho escribir ahora mismo, pero que me sirve para reaparecer en el blog después de un largo tiempo de inactividad. He tenido problemas con internet y cuando he vuelto a estar conectado he dado prioridad a otras cosas. Pronto os ofreceré algo más suculento, una reseña cinematográfica con casi toda seguridad.
En cuanto al vídeo de Busta Rhymes, decir que el hecho de que sea tan lisérgico y de que utilice como base fragmentos de la partitura de Bernard Herrmann para Psicosis lo convierten para mí en algo irresistible y bello. Play.
Busta Rhymes, desesperado, reclama la aparición de este post después de tanto tiempo en la incubadora.

El videoclip de la semana: SCREAM UNTIL YOU LIKE IT (W.A.S.P. - Ghoulies II Soundtrack)

Vaya por delante que mis conocimientos sobre la banda W.A.S.P. (que, según unos, toma su nombre del típico "White Anglo Saxon Protestants", y según otros de "We Are Sexual Perverts","We Are Satan's People" o "We Are Satan's Preachers") se limitan a lo que pueda sacar de la Wikipedia (como es la curiosidad del nombre que acabo de escribir).

Así que prefiero no hablar mucho de ellos si voy a tener que limitarme a copiar lo que ya está escrito aquí e intentar hablar de algo que no controlo. De hecho, ni siquiera sabía que ellos eran los responsables de esta canción cuyo vídeo sí que recordaba bien. Hace muuuucho tiempo que no veo ninguna cinta de los Ghoulies, pero más que las propias pelis en mi cerebro quedó grabado este vídeo que seguramente me invitó a verlas por la gracia que me hicieron estos muñecotes en su momento. Scream until you like it fue el tema promocional de Ghoulies II (1987), a mi gusto la mejor de una irregular saga más aburrida de lo que nos gustaría (la cuarta y última parte, del 94, ni siquiera recuerdo haberla visto). Si algún día me vuelvo a hacer de la serie tendrá su correspondiente articulito aquí, pero tampoco es de las que me vuelvo por recuperar.

¿El vídeo? Pues visto ahora es muy soso (como siempre ha sido, por mucho que un entonces inocente niño de 7 años no se diera cuenta de ello), pero me apetecía ponerlo. Play.

"No te asustes nena, que la belleza está en el interior, ¿eh?"

El videoclip de la semana: SHE AIN'T WORTH IT (Glenn Medeiros feat. Bobby Brown)

Como voy con el tiempo pegado al culo, no me apetece ponerme a buscar algún vídeo nuevo y no quiero dejar esto para mañana, recurro a lo fácil y os ofrezco el clip que dejé como descarte la semana pasada y que fue en realidad el que me llevó a pensar en el tema de Ghostbusters 2 como el más indicado para esa ocasión.

En efecto, por alguna triquiñuela mental, una mañana me levanté tarareando esta canción de Glenn Medeiros que no sé si muchos recordarán, pero que funcionó bastante bien a mediados de 1990. Todavía recuerdo su actuación en un programa presentado por Concha Velasco (Viva el espectáculo, si no me equivoco) cuando presentó este tema, She ain't worth it, y me dejó algo noqueado después de estar más que acostumbrado a escuchar únicamente su canción más popular: Nothing's gonna change for you. Había leído en la SuperPop (porque como ya he dicho alguna vez, de pequeño leía la SuperPop... ¿qué pasa?) que los productores de Medeiros buscaban un nuevo sonido para consolidar al cantante hawaiano en el mercado estadounidense. Su idea fue juguetear con el entonces esfervescente New Jack Swing (¿recordáis el post de la semana pasada?) y llamaron a Bobby Brown para que rapeara unos versos a mitad del tema. El resultado fue un número 1 en los States, aunque en España siguieron poniendo en las radios Nothing's gonna change for you porque es lo que pedían las niñas. Algo similar a lo que les ocurrió a los NKOTB cuando decidieron ponerse más o menos serios, pero de estos ya os hablaré otro día. Esta canción es importante para mí, ahora que reflexiono sobre ello, porque probablemente fue la primera vez que escuché a Bobby Brown y supondría uno de mis primeros acercamientos al New Jack Swing o Swingbeat. No seguí escuchando a Medeiros, pero sí a Bobby. Y, rizando el rizo, para enlazar con el post de la bso de Cazafantasmas 2, en este álbum de 1990 de Medeiros había otro dueto con un artista afroamericano, Ray Parker Jr. ¿Os suena? Efectivamente, fue el responsable del famosísimo tema principal de... Cazafantasmas 1.

En fin... Play.

El videoclip de la semana: ON OUR OWN (Bobby Brown - Ghostbusters II Soundtrack)

Érase una vez que el New Jack Swing estaba de moda, la gente admiraba a Bobby Brown y las superproducciones con efectos especiales y humor de Hollywood podían estar protagonizadas por cuasi cuarentones (en realidad, Ernie Hudson y Harold Ramis ya los habían cumplido en el 89, año de la peli, y Murray y Akroyd estaban a punto de hacerlo) que difícilmente podrían estar en el póster central de la Super-Pop de nuestros días. Tanto ha cambiado el mundo en apenas 20 años que todo esto que he presentado ya no es más que alimento para nostálgicos como nosotros, retrófagos benevolentes que utilizamos el pasado para evadirnos de un presente extraño y no pensar demasiado en un futuro que se intuye oscuro. El mundo quedó destinado al apocalipsis en el momento en el que Bill Murray se puso serio, así que preparaos para el holocausto y meteos en un búnker con vuestras mejores copias de El pelotón chiflado, La pequeña tienda de los horrores y las dos partes de Cazafantasmas. Ay, no sé qué tienen estas pelis de Ghostbusters que me ponen apocalíptico perdido... Dadle al play y permitid que me pegue unos cuantos cabezazos contra la pared, a ver si me despejo...
"Hmm... es la última vez que derrapo con la cabeza"

El videoclip de la semana: STRAIGHT TO MY FEET (MC Hammer feat. Deion Sanders - Street Fighter Soundtrack)

En el tiempo que llevo dedicando los jueves a poneros un videoclip (algo que espero que no sea lo único que publique semana tras semana, aunque en esta ocasión no haya podido postear nada desde el jueves pasado...), el artículo de hoy es probablemente el que más ilusión me haya podido hacer después del Captain Eo de Michael Jackson. Y es que este vídeo en el que vemos al reparto de esa película que tengo que reseñar cualquier día que es Street Fighter, y en el que podemos ver a Van Damme bailando (con su estilo tan peculiar) al lado de MC Hammer, es un documento que no veía desde aquellos lejanos tiempos en los que se estrenó el largometraje y pasaron este clip promocional por televisión.

Nunca más lo pude volver a visionar a pesar de que la canción la escuchara en no pocas ocasiones (ahí tenéis como prueba la raída carpeta del cd-single que me agencié en su momento) y desde que supe la existencia de esa gloria que es el YouTube intentaba sin éxito localizarlo en su cobijo, pero hasta ayer no me di cuenta de que, por fin, alguien había encontrado la cinta y había tenido el buen gusto de llenar tamaña ausencia.
No voy a perder el tiempo hablando de MC Hammer porque todo el mundo lo conoce. Sólo destacar que, a pesar de ser un fenómeno pop y todo eso (con el odio que eso conlleva entre los puristas), en 1994 hizo un disco realmente bueno que os recomiendo si disfrutáis del rap mezclado con el New Jack Swing y hasta con un poco de gangsta rap (ahí estaban Suge Knight y los Dogg Pound colaborando en el álbum): The Funky Headhunter.
Straight to my feet no estaba en ese compacto, pero sirve también como prueba de la que para mí fue la mejor etapa artística del (otrora) rapero de los pantalones raros. En cualquier caso, ver a Van Damme bailando esta música y haciendo coros ya merece cinco minutos de nuestras vidas.

¿Tú cuál te pedirías?