La Coctelera

Categoría: Cortos

El videoclip de la semana: CAPTAIN EO (Michael Jackson)

Después de la resaca producida por las agradecidas alabanzas que me habéis hecho llegar a través de vuestros comentarios en relación al megapost sobre Rocky, elogios que me han renovado los ánimos para bloguear, es hora de pasar página y seguir la serie de post que inicié hace ya tres semanas dedicada a videoclips que por algún u otro motivo me gusta rescatar: si el primero lo puse para echar unas risas y el segundo por pura nostalgia, ahora creo que es una buena ocasión para poner por fin un vídeo de calidad y que no había visto (en su totalidad) jamás en mi vida. Y es que Captain Eo es mucho más que un clip musical al uso (de hecho, estrictamente serían dos, ya que escuchamos los temas We are here to change the world y Another part of me), es un cortometraje de 17 minutos dirigido por Francis Ford Coppola (aunque en un principio el puesto era para Spielberg, pero tuvo que dejarlo por problemas de agenda) y producido por George Lucas que costó la friolera de 17 millones de dólares (dicen que según la proporción es la cinta más cara de la historia: 1 millón por minuto...), estrenándose en 1986 en los parques de atracciones Disney para disfrute de los que tuvieran uno cerca y desgracia de los demás (entre los que me incluyo, porque a mí me daba lo mismo ir a ver un veinteañero disfrazado de Mickey Mouse, pero hubiera alucinado de haber podido ver Captain Eo en el sistema tridimensional en el que fue concebido).

Seguidor incondicional de Michael Jackson desde que vi por primera vez el Thriller y me escondí detrás del sillón cagado de miedo, corrí hacia el ordenador cuando ayer descubrí en la revista Fotogramas que Captain Eo había sido colgado en internet y que por fin se hacía justicia al poner esta pequeña maravilla con teleñecos, música de James Horner y efectos especiales de Dennis Muren al alcance de todos. ¿Y qué me decís de Anjelica Huston en plan borg? Una verdadera delicia, en definitiva, un lejano recuerdo de viejos tiempos en los que podías decir la frase "Me gusta Michael Jackson" y la gente no te miraba mal, en los que todavía podían poner a Jacko y a unos cuantos niños en un mismo plano sin que todo el mundo se pusiera a contar chistes malos al respecto, en los que un servidor era un infante que comenzaba a descubrir lo bien que se lo podía pasar con la música o el cine y todo eran cosas por descubrir. Hoy, viendo este vídeo por primera vez, me he sentido unido a aquel niño y me ha salido esto tan cursi que estáis leyendo pero que no voy a borrar porque sería traicionarme. Hoy hace dos años que perdí a alguien muy importante y me siento más nostálgico que de costumbre, así que tendréis que disculparme esta ñoñería. Ahora a disfrutar del cortometraje. Sólo os pido dos cosas: una es paciencia para que se cargue el vídeo; la otra es que me dejéis vuestros comentarios. Play.

Download (pulsad ahí para bajar el vídeo. Tenéis que nombrar el archivo con la extensión .flv y luego bajar el reproductor FLV Player haciendo click aquí)

Corto sangrante: DESTROYERS, de Jesús Mesas

(Destroyers. España, 2004). Dirección: Jesús Mesas Silva. Producción: Javier González de Mendoza. Guión: Jesús Mesas Silva. Producción ejecutiva: Juan Méndez, José Luis Picado, Cristóbal Alcalá, José Luis Membrives, Fco Javier Rico, Alberto Expósito, Carlos Trenado, Alejandro Carpallo, Javier González, Manuel Merino, Pedro J. Tena, Daniel Moreno, Mercedes Fernández, Jesús Mesas Silva. Montaje: Alberto Expósito. Operador de sonido: Francisco Javier Rico. Iluminación: Alejandro Carpallo, Manuel Merino. Efectos Especiales: Pedro J. Tena, Daniel Moreno. Reparto: José Luis Picado Reveriego, Carlos Trenado del Castillo, Cristóbal Alcalá Delgado, Juan Méndez Paredes, Mercédes Fernández Parejo. Duración: 13 minutos.

Cuando una tarde de hace más de dos años pasaba por los pasillos de la facultad transitando de una clase a otra y cayó en mis manos el guión de un corto llamado Destroyers, ya sólo por el título, sabía que quería verlo hecho. Lo que no imaginaba entonces es que acabaría formando parte de él.
Días después, en una de las conversaciones cinéfagas que se formaban en las últimas filas de mi clase (sitio idóneo para los que no encajábamos demasiado bien con la mayoría y donde acabamos haciendo piña gente con intereses comunes) comentaba a Jesús Mesas algunos métodos con los que podría conseguir efectos especiales baratos y resultones para las escenas gore que había escrito y que eran parte crucial del proyecto. Sin pensárselo dos veces me ofreció la posibilidad de encargarme de tales efectos, a lo que yo accedí encantado, y en los que me resultó de gran ayuda la participación de Dani Moreno a la hora de hacer sangre artificial casera, así como la de Mercedes Parejo y Juan Méndez para conseguir la carne más asquerosa que encontramos en un hipermercado. Mercedes además me ayudó a "crear" un falso intestino y tuvo la paciencia de someterse durante interminables minutos al proceso de maquillaje que le apliqué en el rostro. Con Destroyers aprendí que, en ocasiones, todo este proceso apenas se ve reflejado en la pantalla cuando el director no quiere mostrar más de lo necesario, con tal de no convertir su obra en una mera exhibición de (d)efectos especiales.

Destroyers resultó ser una experiencia no del todo satisfactoria para su director, el Sr. Mesas, ya que todos éramos inexpertos en mayor o menor medida y sólo pretendíamos hacer algo con lo que desquitarnos y aprender, pasando frío, rodando de madrugada y haciendo esfuerzos que probablemente nunca serán recompensados. Montamos una modesta campaña publicitaria y la gente acudió en masa a ver el corto en el salón de actos de la facultad. La recepción fue divergente y agresiva en ocasiones, pero el sentimiento de estar sentados junto a un centenar de personas viendo en pantalla grande algo que ha salido de tu imaginación, de tu esfuerzo, de tu trabajo, no nos lo quita nadie. Además, la noche del 25 de Noviembre de 2004 (última noche de rodaje, en la que se filmó casi toda la segunda mitad del corto) siempre la recordaré como una de esas escasas ocasiones en las que sientes que todo lo que has hecho te ha llevado hasta allí, que estás en el lugar y momento oportuno donde tenías que estar en ese instante. Así que quizá a un nivel crítico se puede despotricar contra Destroyers: por ejemplo, todos admitimos que la primera mitad es muy mejorable y lenta, pero que conste en defensa del director que no se pudo filmar en plano secuencia como estaba previsto en un principio; además, alguna frase está de más y los títulos de crédito son excesivamente largos para un cortometraje. Pero qué quieren que les diga, a un nivel puramente personal fue toda una experiencia enriquecedora y satisfactoria. Ahora pueden ver lo que salió de esas noches de frío, dividido en dos partes que separan también las dos mitades que forman el estilo del corto.

Toni D., va por ti, amigo (a ver si así dejas de darme la lata... ;P)

Jamás pensé que rociar a mis amigos con sangre sería tan divertido...